El consumo de carne en restaurantes españoles repunta por primera vez en nueve años

Hamburguesas y patatas fritas.

Las hamburguesas frenan su crecimiento en restauración, mientras que el pollo registra un mayor aumento de la demanda en el último año.

El consumo de carne en la restauración española creció un 2% en los últimos doce meses (abril 2016-marzo 2017) y rompe una dinámica negativa de nueve años de descensos, impulsado por el crecimiento de las categorías más asequibles, según la empresa de investigación de mercados The NPD Group.

En concreto, la demanda de carne de pollo fuera de casa se incrementó en un 5% en el último año, por encima del porcino (3%) y de determinadas clases de vacuno (1%), mientras que descienden el ovino, que cayó un 1% y otros cárnicos (-7%).

Las cafeterías, los bares de tapas y, sobre todo, los establecimientos de comida rápida concentran gran parte de la recuperación del consumo de carne, un dato que explica el mejor comportamiento del pollo. "Las cafeterías se han sofisticado, con una imagen vinculada a la comida saludable, y han proliferado las cadenas en las que se puede comer o comprar comida para llevar durante todo el día y donde el sándwich de pollo y las ensaladas con este ingrediente son algunos de los platos más típicos", ha explicado el director ejecutivo de The NPD Group en España, Vicente Montesinos.

En este contexto de repunte general de los cárnicos, las hamburguesas han estabilizado su crecimiento, después de alcanzar su pico máximo durante los años más duros de la crisis, en los que sustituyeron el consumo de otros productos de vacuno por su menor precio medio.

Además, en los últimos años han surgido numerosos restaurantes especializados en hamburguesas, tanto de enseñas ya existentes, como de nuevos conceptos, tendencia que comienza a decaer en el mercado.

"Una vez que han mejorado las condiciones económicas del consumidor, las hamburguesas comienzan a ser, de nuevo, superadas por el resto de cárnicos de vacuno", ha explicado Vicente Montesinos.