III ACTO. LAS ARMAS EN EL ROMANTICISMO VASCO.
Cyl dots mini
2 original

EL JARDÍN DE HÉRCULES

Eduardo Blázquez

III ACTO. LAS ARMAS EN EL ROMANTICISMO VASCO.

E detail

El bosque Azul de Oma está en la cripta del vientre de la Dama de Anboto.

Los autores de Las lágrimas de Romeo (LC ediciones), que son unos inadaptados, impregnan de Romanticismo cada uno de los ideales neoplatónicos del Renacimiento. La carga poetológica se advierte en los paisajes, parajes de las almas gemelas que alcanzan el dualismo de los paradigmas creativos.

¡Errikarta vive por/para el Romanticismo alemán!

¡Eduardo vive desde/sobre el Renacimiento Veneciano!

Aunando ideales dispares, se evaden pensando en la conciliación de cada transformación mítica en su retorno.

La unidad de todas las mutaciones provoca las corrientes artísticas que galopan en el libro. Julieta y Rome, invertidos, giran sobre el ballet azul.

El jinete apolíneo y dionisíaco, Romeo, por indicación del Genio alado, provoca los ecos paternales revelados en los caballos tempestuosos del manuscrito de Julieta.

Evasión.

Lo bello y lo siniestro inundan el mapa dionisíaco de Romeo.

 

*SERGIO, BOSQUE AZUL/AÉREO, perpetúa la disolución del mar vasco en la piel pintada por su mujer, materias de texturas variadas que unen colores para crear el Nocturno líquido que provoca cada Crepúsculo de Eros. Agua de colores que invocan a Van Gogh para sacudir los páramos de Caronte y vivificar la pureza lumínica de Julieta que, poco a poco, va llegando al alma de Romeo.

Julieta es la Luz.

Sergio se viste del azul/amarillo de Van Gogh para su hijo y su mujer, al crear una atmósfera azulada y aérea (áspera y suave), las noches estrelladas de su piel se definen en la cúpula que cubre a Romeo; cada noche, Sergio protege las aventuras ecuestres de Romeo con las olas azules de sus pigmentos de espuma y barro.

Símbolos de inmersión desde las estructuras de Dante.

 

VOLUNTAD DE UNIÓN.

 

*IVÁN se nutre de la lágrimas verdes y azuladas para crear una Aurora renovada para Romeo. La alegoría romántica, estandarte de armas y letras, se cubre, en hibridación, con las bóvedas vegetales de Romeo y Julieta. Lágrimas cruzadas con ojos de luna que exploran su espíritu despierto. Mirada que busca a Ariadna.

Forma/Color.

Rostro que se identifica con las cortezas del Bosque de Oma, viscosidad de unas manchas de color de naturaleza Fauvista que glorifican a un sabio que sabe escuchar.

*Los dos Centinelas, Sergio e Iván, desde la conciencia heroica, retiran el infierno del vergel de Romeo.

Inversión e intimidad.

Iván y Sergio, guardianes de los bosques aéreos/alados, nos adentran en una de las piezas museísticas del libro. Se trata del conflicto entre Romeo/Julieta y la alegoría del FUROR; Marte y el Furor se enfrentan para rememorar la escultura de Leone y Pompeo Leoni, una de las obras predilectas de Erri que inserté en el relato alegórico de Romeo uniendo la pieza escénica con Ariosto, con Orlando el Furioso.

La influencia de la iconografía de Hércules y Anteo, permite entender la renovación del ideal del caballero medieval para crear así el retrato emblemático e iconológico de Romeo, al equipararle con Escipión y Trajano, con Neptuno y Heracles, con los sabios de la Antigüedad, con Carlos V y la enigmática Isabel de Portugal.

La Virtud sometiendo al Vicio, alegoría que inunda el Renacimiento, explica la Virtud de los agentes/árboles del Manuscrito/Museo, compañeros/hermanos de Errikarta que someten el Mal, que vigilan los espacios sagrados.

La estatua del FUROR, inspirada en VIRGILIO, en el Libro I de La Eneida, nos lleva ante los nobles agentes, que representan el Templo de la Paz, el eje axial es Errikarta.

La sala de los planetas del palacio descubre a Erri vestido de Marte, ejemplo de Valor y Virtud.

Comentarios

ERRIKARTA RODRÍGUEZ 21/11/2020 14:59 #1
HERMANAMIENTO SAGRADO Atormentado por el dolor de Romeo, el poeta alado, armado, corre desosegado a los brazos de su madre que le espera en la entrada de la cueva, Mari descansa mirando al horizonte mientras peina su larga melena rubia, el poeta se abraza a la madre y apoyando la cabeza en su vientre, mancha su cara de pigmentos, pinturas azules y verdes, descubriendo una gruta interior, impregnada de romanticismo neoplatónico, lugar de reposo y descanso. Paisaje veneciano que va descubriendo mientras se adentra, entre colores malvas y morados, lugar de descanso de Eduardo, donde se recupera y reconstruye de emociones desbordadas, de llantos de bohemia, cristales que rajan sus ojos, creando Ríos de rojas aguas que emanan de sus ojos, himen rasgado que Buñuel observa, entendimiento pleno entre poetas. Estruendo salvaje del suelo pateado por caballos de fuego del inframundo, que vigilan los caminos y bosques de almas impuras, de seres bajos, de corazones sucios, que pululan enturbiando todo lo que tocan. Jinetes centinelas de un bosque de colores de árboles custodios, hermanos de sangre, que siempre sangraran azul, venas que portan sangre real, sangre azul, que engrandece el uniforme que llevan. Compañeros, hermanos. Jinetes, centinelas, Sergio e Ivan, hijos del Furor, hermanos de Marte, dioses del otro mundo, en el que Mari reinará por siempre, siervos armados de armadura poderosa de carne y hueso, siempre dispuestos a hacer el bien,qué orgulloso está el poeta armado de contar con unos hermanos como ellos, orgullo y raza, de bravos guerreros que siempre lucharán en los bosques pintados del imaginario de los poetas, Eduardo y Errikarta, siempre a los pies de su Dama de Anboto, hermanamiento sagrado que siempre respetaran.

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: