Necesitamos una UE, pero ¿realmente nos importa la UE?
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Ilusionados por la política

Félix de la Fuente

Necesitamos una UE, pero ¿realmente nos importa la UE?

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En el momento actual, incluso los más reacios tendrán que admitir que sin la solidaridad de la UE la situación de los españoles hubiera sido mucho peor aún. Pero también es evidente que la UE, a pesar de todo, apenas suscita ilusión en nadie.

 

Con la UE sucede lo mismo que con la democracia. Somos demócratas porque no nos queda otro remedio, es decir porque no hay nada mejor. Somos europeístas, los que aún lo somos, porque Europa viene en auxilio nuestro, siempre que nos vemos en peligro. Sin embargo, hubo un tiempo -lamentablemente muy corto- en el que lo españoles sentíamos ilusión por la democracia, en el que no se hablaba ni de izquierdas ni de derechas, simplemente de ciudadanos libres. Hubo también un tiempo en que los españoles veíamos con enorme ilusión la integración europea.

 

¿Qué ha pasado, entonces, para que se haya producid este cambio? Pues simplemente que los ciudadanos hemos sido ninguneados por los partidos políticos y que los ciudadanos hemos pasado “al baúl de los recuerdos”. Y esto tanto en España, como en la UE.

 

Hace ya casi un año que se inauguró la “Conferencia sobre el futuro de Europa”, en la que se quiere que el ciudadano tenga un protagonismo activo. Pero, ¿qué porcentaje se ha enterado de que existe la Conferencia? Y de los que han oído hablar de ella ¿cuántos saben cómo se puede participar? El simple título de la conferencia ya da mucho que pensar: “Conferencia sobre el futuro de Europa - Dialogar con los ciudadanos para construir una Europa más resiliente”. ¿Qué porcentaje de ciudadanos sabe, sin mirar al diccionario o a Wikipedia, lo que significa la palara “resiliente”?  Pero hay más. Se quiere dialogar con los ciudadanos. Se quiere conocer nuestra opinión. ¿Para qué? Una de las primeras observaciones que se nos hace en la invitación a esta conferencia es que nuestras ideas y nuestras opiniones no son vinculantes.  Si es que no lo teníamos ya claro por todas las iniciativas legislativas presentadas por los ciudadanos, que salvo rarísimas excepciones no han servido para nada, ahora lo tenemos clarísimo Si no estábamos aún convencidos de que los defensores del pueblo, es decir de los ciudadanos, son en realidad puros defensores de los partidos políticos y, sobre todo, del que en ese momento está en el gobierno, ahora la UE nos dice: vosotros podréis opinar, podréis hablar, podréis incluso gritar y protestar, pero decidir eso es cosa nuestra, porque la UE no está obligada a escuchar, pues vuestras observaciones no son vinculantes.

 

¿Realmente podemos ser muy optimistas? ¿Podremos tener mucho interés y mucha ilusión en participar en esta conferencia, en la que somos poco más que invitados de piedra?

 

La actual presidenta de la Comisión Europea me inspira mucha confianza, pero también ella ha sido víctima de la partitocracia. El Parlamento Europeo y el Conejo de Ministros, es decir, la quintaesencia de la PARTITOCRACIA, le han robado la cartera en el sentido literal de la palabra

 

Decía la Presidenta de la Comisión: “Hoy invitamos a todos los europeos a hacer oír su voz para decir en qué Europa desean vivir, darle forma y aunar fuerzas para ayudarnos a construirla. Las expectativas de los ciudadanos son claras: quieren expresar su opinión sobre el futuro de Europa en asuntos que afectan a sus vidas. Nuestra promesa de hoy también lo es: les prestaremos oído y, a continuación, actuaremos».

 

Esto era antes de que interviniera el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros y le quitaran el protagonismo que hasta entonces tenía la Presidenta de la Comisión, aguando el sentido de la Conferencia.

 

A pesar de todo, es decir a pesar de lo difícil que nos lo ponen a los europeistas, debemos participar. Entretanto desterremos definitivamente de nuestro vocabulario esa palabra de origen griego que significa “gobierno del pueblo” y sustituyámosla por PARTITOCRACIA, que más que gobierno de los partidos, significa realmente DICTADURA DE LOS PARTIDOS.

 

¿Cómo y qué medios tenemos los ciudadanos para hacer oír nuestra voz?   Continuaré el próximo viernes e intentaré explicarlo, si es que logro verlo con claridad.

 

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