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Para profesionales

Raúl García Díaz
Reflexiones y consejos para verdaderos profesionales, independientemente del puesto y del sector en el que trabajen.

Los trabajadores tóxicos no existen o tú eres uno de ellos

Trabajadores detail

La categorización, el establecimiento de categorías, es un proceso cognitivo que realizamos desde que somos niños. De esta manera aprendemos que la fresa, por sus características, es una fruta al igual que el plátano o el melón. Y que una silla no es una fruta, es un mueble. A la categorización también se le denomina etiquetado. Y su función es entender el mundo que nos rodea. Según nos vamos haciendo mayores vamos categorizando cosas, animales, plantas y también personas.

 

El etiquetado social, la categorización de las personas, nos permite diferenciarnos de los demás grupos y personas que nos rodean. Friki, estirado o pijo son ejemplos de etiquetas que ponemos a los demás y que nos diferencian de ellos. El etiquetado social está muy investigado en psicología, y sabemos que cuando nos comparamos con otros grupos o personas lo hacemos cometiendo errores y sesgos a nuestro favor. Nos diferenciamos de los demás de manera sesgadamente positiva, obedeciendo a nuestros propios criterios o criterios aceptados socialmente.

 

En los últimos años se ha puesto de moda en la empresa la etiqueta trabajador tóxico. El trabajador tóxico se caracterizaría por múltiples comportamientos, por ejemplo: culpan a los demás de sus errores, actúan a la defensiva, se quejan de la gran cantidad de trabajo que tienen, evitan el trabajo duro, critican a otros compañeros a sus espaldas, son impuntuales, plantean problemas pero no proponen soluciones, se muestran prepotentes, tratan de intimidar a los demás, etc.

 

El problema de las etiquetas es que son mentira. Sí, repito, las etiquetas son mentira. Hagamos un pequeño análisis racional para desenmascarar la irracionalidad que se esconde tras las etiquetas que ponemos a los demás.

 

Cuando calificamos a una persona de tóxica en el trabajo, ¿qué queremos decir con ello? ¿Que es tóxica todo el tiempo o que es tóxica algunas veces? Que una persona sea tóxica todo el tiempo significaría que desde que empezó a trabajar no ha dejado de realizar comportamientos tóxicos cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo: es tóxica todo el tiempo. Eso, evidentemente es imposible. Por lo tanto, la afirmación “ese trabajador es tóxico” lo que realmente significa es que realiza comportamientos tóxicos algunas veces, pero no siempre.

 

Ahora contestemos con sinceridad al siguiente cuestionario. ¿He culpado alguna vez a otros de mis errores? ¿Me he quejado alguna vez de la gran cantidad de trabajo que tengo? ¿Alguna vez he evitado el trabajo duro? ¿He criticado a otros compañeros a sus espaldas alguna vez? ¿He  sido impuntual alguna vez? ¿Alguna vez he planteado problemas pero no he propuesto soluciones? ¿Alguna vez me he mostrado prepotente? ¿He tratado alguna vez de intimidar a alguien?

 

Si has contestado sinceramente te habrás dado cuenta de que tú también eres un trabajador tóxico. Y no me vale eso de que cada vez que tú te has comportado así era por una razón de peso o por una circunstancia particular, porque es exactamente lo mismo que piensan todos a los que llamas tóxicos. Porque tóxicos lo somos todos o ninguno. Además, trabajador tóxico es la etiqueta que ponemos a otros, nunca a uno mismo. Estrategia muy humana e irracional para diferenciarnos de los demás ¿verdad?

 

Propuesta de ejercicio para profundizar

Hace unos días vi en LinkedIn una infografía sobre los 4 perfiles tóxicos a evitar. Te invito a que hagas el análisis que he hecho en este artículo utilizando cada uno de los 4 perfiles que se citaban en la infografía: el cotilla, el amargado, el antagónico y el pasota.

 

Gracias por leer.

 

Raúl García Díaz es director de la consultora de recursos humanos Entrepersonas

www.entrepersonas.com

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