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Recetas para educar

Juan Carlos López
Entusiasmo por la educación y por la vida

El carnet de conducir

Permiso conducir detail

El carné de conducir se debe sacar cuanto antes, si es posible, al cumplir los 18 años. Hoy día es un título preciado y preciso. Yo suelo recomendar, como la base del éxito profesional cuatro pilares: un oficio, el carné de conducir, informática e inglés.

 

Si los hijos al cumplir 18 años siguen estudiando, cuando se metan en la vorágine del curso, les va a ser muy difícil encontrar un momento para sacar el carné de conducir, por ello el verano es el mejor momento para ello.

 

Vamos a compartir algunas reflexiones:

 

  • Para asegurarnos el éxito, hay que preparase bien. Por un lado, hay que estudiar a fondo “el código “de circulación, y hacer muchos test. Sólo cuando ya no se cometan fallos, sabremos que estamos preparados para hacer el examen teórico; no hay que olvidar que los suspensos cuestan dinero.

 

  • Si la autoescuela tiene clases presenciales conviene asistir a ellas, y sería bueno que estas sean de calidad, cercanas y amenas.

 

  • Una buena autoescuela debe preparar bien a los futuros conductores y no dejarles examinar si no lo están aún, pues “no sea que tengan suerte y aprueben”, y se conviertan así en un peligro para todos.

 

  • Una vez que se saca el carné, los noveles conductores deben conducir lo máximo posible. Siempre que viajen con sus padres, el coche lo deberían llevar ellos. Se tienen que ir exponiendo a la multitud de situaciones de conducción que un conductor nuevo desconoce: aparcar en un parking subterráneo, o en un parking estrecho, subir un puerto, ir con niebla, circular por autovía, pagar en una autopista, conducir por la noche, ir por calles estrechas, meterse en un atasco... Pero todas estas situaciones, deberían vivirse por primera vez acompañados: en muchos países es necesario que durante el primer año el joven conductor vaya junto con otro más experto.

 

  • Ahora bien, el acompañante debe seguir también unas pautas: solo hablará lo justo, cuidará sus gestos peyorativos, los consejos serán pausados y si es posible cuando ya no esté al volante. En ocasiones será bueno que el copiloto coja el coche para mostrar alguna explicación, ya que ahora la motivación para atender y las condiciones de entender son mayores.
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Y mucha comprensión. Para ser perfecto, hay que cometer errores, para cada vez menos.

 

Al volante, hay que enseñar prudencia y educación, y mucha paciencia. No vale solo cumplir las normas, sino que es prioritario evitar accidentes, y aunque los otros no las cumplan, aunque nos parezca que nosotros tenemos razón o preferencia…, si se trata de evitar un impacto, nos tragamos el ego, y sacamos el sentido común.

 

  • Y, para terminar, debemos ir dejando que conduzca él o ella solo graduando la dificultad. Primero viajes cortos, de día, y luego ya se “lanzará a la piscina de la carretera” con precaución.

 

Según los comentarios de los profesores de autoescuela como de los mecánicos, todos los accidentes son imprudencias de las personas. Cuidemos que no sean las nuestras. ¡Y que la suerte nos acompañe!

 

 

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