15 años de prisión para el autor del crimen de Santa Cristina de la Polvorosa

La Audiencia Provincial condena a 15 años de cárcel al autor del asesinato de un pastor búlgaro al que después arrojó a un pozo de su propiedad. Condenada también por encubrimiento la mujer del finado, que mantiene una relación sentimental con el autor de la muerte.

La Audiencia Provincial de Zamora ha condenado a 15 años de cárcel a J.C.B.R, un ganadero acusado del asesinato de un ciudadano búlgaro en febrero de 2014 en la localidad de Santa Cristina de la Polvorosa cuyo cadáver tiró a un pozo y posteriormente quemó. En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, además de la pena de cárcel, se condena al ganadero zamorano a abonar una indemnización de 100.000 euros a la familia del fallecido.

 

Del mismo modo, en el fallo, contra la que la defensa ya ha anunciado recurso, se condena a S.K.A, exmujer del finado y actual pareja sentimental de J.C.B.R, a dos años y seis meses de prisión por un delito de encubrimiento, mientras que se le absuelve de un delito de asesinato.

 

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 17 de febrero de 2014 cuando, según la versión del acusado, acudió a su nave ganadera y en el camino se encontró con el ciudadano búlgaro que "llevaba a su mujer agarrada del pelo" y portaba "un cuchillo en la otra mano", según su declaración en el juicio con jurado popular.

 

J.C.B.R. indicó en su declaración que bajó del vehículo y llamó la atención del varón que soltó a la mujer, que huyó a su casa totalmente desnuda, y se acercó con actitud amenazante al ganadero que cogió una barra de hierro que se encontraba en el suelo y le golpeó "una sola vez" aunque "quería darle en la mano y no en la cabeza".

 

A partir de ahí, y "atenazado por el miedo", el acusado explicó que trató de auxiliar a la víctima pero al comprobar que estaba muerto le maniató y le trasladó en su furgoneta a un pozo de su propiedad donde lo tiró con peso para evitar su reflotamiento, para meses después echarle cal encima con el fin de evitar que oliera, siempre según su versión.

 

Tiempo después extrajo el cadáver del pozo y lo quemó, un hecho que alertó a la Guardia Civil que terminó por detenerle, al igual que la mujer del finado, S. K, con la que el ganadero mantiene una relación sentimental, por un presunto delito de encubrimiento por el que ahora ha sido condenada.