¿A quién beneficia el caos general de Ciudadanos en Castilla y León?

Francisco Igea, candidato de Ciudadanos a la Junta de Castilla y León, junto a Fran Hervías.

La tragicomedia de Ciudadanos ha tenido diferentes episodios durante las últimas fechas. La política regional, acostumbrada al tedio de los últimos años, vive una inesperada convulsión que provoca incipientes terremotos. Cuando algo parece controlado, salta una erupción que vuelve a desmontar los cimientos y descontrola cualquier intento de aventurar un pronóstico, interpretar una encuesta o aventurar qué puede pasar la noche del 26 de mayo.

 

Esa es la fecha clave que las diferentes fuerzas políticas manejan sin poder evitar las consecuencias de las generales anteriores; ni evitar ni valorar, aunque es evidente que esta primera cita electoral tendrá su repercusión en las posibles futuras alianzas que deberán formarse tras el 28 de abril.

 

En las turbulencias, la alternativa de Ciudadanos se ha empezado a descomponer con todo el episodio de las primarias. La pugna de Igea frente a Clemente, la proclamación y la posterior reclamación, los votos fraudulentos y el chapucero proceso de recuento, erosiona sin duda a esta formación que parecía erigirse en seria llave para calibrar la posibilidad de una alternativa política en Castilla y León. Silvia Clemente era una marca por sí misma, ligada a unas nuevas siglas. Francisco Igea representa otra cosa muy diferente. En una medición de fuerzas, sin duda Silvia Clemente generaba mayores expectativas y temores. Ahora, todo ese escenario ha cambiado.

 

Es complicado saber quién saldrá beneficioso de la derrota primaria de Clemente frente a Igea. La expresidenta de las Cortes no será la candidata de Ciudadanos a las Cortes de Castilla y León, pero para nada se retira de la vida política y, por supuesto, tendrá continuidad en el partido porque así lo desea Albert Rivera. Con el doctor Igea al frente del partido liberal en la Comunidad, al menos el nuevo líder ha conseguido una importante repercusión mediática a nivel nacional fruto del controvertido proceso de primarias cuya intrahistoria aún no se conoce pero a buen seguro esconde detalles que no dejarán de sorprendernos.

 

Ciudadanos ha perdido una buena oportunidad de afianzarse como una fuerza con nuevos argumentos, pero se ha sumido en unas batallas internas que generan absoluta desconfianza en su entorno de potenciales votantes. El PP temía el efecto Clemente y se afanó en desactivarlo. Las primarias se llevaron por delante al Secretario de Comunicación Regional, Pablo Yáñez, y la victoria de Igea ha provocado la renuncia de la candidata a la Alcaldía de Valladolid, Pilar Vicente, uno de los mejores valores del partido a nivel regional y posicionada al lado de Silvia Clemente. Demasiadas heridas para una formación joven que necesita estabilidad y no tantas convulsiones internas propias de los partidos tradicionales. Y Ciudadanos decía que, precisamente, venía a cambiar ese pasado.