Abusos en la Iglesia: una víctima asesorará sobre cómo luchar contra los casos de pederastia

El obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez. Foto: EP

El obispo de Astorga, encargado de la delegación especial contra la pederastia en la Iglesia española, contará con una víctima y lanza un email para recoger nuevos casos y ayudar a los que los han sufrido.

La diócesis de Astorga ha puesto en marcha una Delegación episcopal para la protección de los menores y acompañamiento a las víctimas de abusos que contará con una víctima de abusos externa a la diócesis que actuará como asesora de la delegación y con un email de atención a las víctimas de abusos (proteccionmenores@diocesisastorga.es).

 

Esta nueva delegación, coordinada por la especialista en psicología jurídica y forense María José Díez Alonso, está integrada por: la abogada en derecho civil y canónico Ana Belén Fraile y el sacerdote diocesano como padre espiritual, José Antonio Crespo. En ella actuarán también como asesores la delegada de medios de comunicación y el vicario judicial, además de una víctima de abusos de fuera de la diócesis.

 

Las funciones de este nuevo órgano serán: ofrecer a las víctimas la posibilidad de ser escuchadas y acompañadas; dar asesoramiento a los órganos de gobierno de la diócesis; sensibilizar, informar y formar a los sacerdotes y a todos los fieles sobre cómo prevenir los abusos y qué hacer en caso de que se detecten; asesorar a los responsables de la formación de seminaristas; acompañar a las instituciones eclesiásticas de la diócesis que trabajan con menores a que cumplan las leyes civiles y canónicas; y coordinar su acción con otras instituciones eclesiásticas y civiles.

 

El obispo de Astorga, Juan Antonio Menéndez, ha insistido este miércoles 20 de febrero en rueda de prensa que estos hechos "execrables" no pueden volver a repetirse, y ha manifestado un profundo dolor por todo lo sucedido y el daño ocasionado a las víctimas. Sobre los objetivos de la delegación, ha indicado que el principal es asegurar que "los espacios eclesiales son espacios seguros".

 

Asimismo, ha subrayado la importancia de que los protocolos y las normas que se han dado en la diócesis sobre este asunto se apliquen eficazmente, particularmente en todo lo referido a la sensibilización, formación y detección de abusos a menores.

 

Por su parte, la coordinadora de la nueva delegación, la psicóloga María José Díez Alonso, ha dirigido sus primeras palabras como delegada a "los supervivientes, a las víctimas" manifestándoles "la disposición del equipo "para escucharlas y atenderlas en todo aquello que puedan necesitar". "Entendemos su rabia, su frustración y su pena y esperamos que podamos ayudarlas en la reparación del daño del que han sido víctimas y que nunca tenía que haber sucedido", ha añadido.

 

Además, ha indicado que también recogerán nuevas denuncias, asesorarán a los denunciantes con criterios técnicos y les acompañarán "jurídica, psicológica y moralmente" en el proceso de instrucción. Otra labor importante será, según ha señalado, la formación de los agentes pastorales, sacerdotes, catequistas y otras personas que están en contacto directo con niños y adolescentes.

 

En este sentido, ha precisado que se cuidará con especial diligencia el cumplimiento del 'Protocolo diocesano de prevención y actuación frente a abusos sexuales a menores', de forma que estas personas presenten su certificado de antecedentes penales.