Alerta por hasta 30 centímetros de nieve, frío y fuertes vientos en Sanabria

Una quitanieves de la Diputación de Zamora trabajando en Sanabria.

El temporal llega a Zamora este jueves, con probabilidad de fuertes nevadas en la comarca sanabresa y mucho frío, y lluvias, viento y bajada de temperaturas en toda la provincia.

La Agencia de Protección Civil de la Junta de Castilla y León ha declarado la alerta en la Comunidad ante la previsión de fenómenos meteorológicos adversos desde las 00.00 horas de este jueves 14 de noviembre y con fecha de finalización a determinar en función de la evolución. Un temporal que va a afectar de manera muy directa a Zamora, y especialmente a Sanabria.

 

La Delegación del Gobierno ha activado la alerta en todas las provincias de la Comunidad, excepto en Valladolid, y se esperan hasta 30 centímetros en la comarca zamorana de Sanabria. Las primeras nevadas se esperan para este jueves por la tarde y empezarán en una cota de 900 metros, para bajar a los 800. Además, este jueves la comarca estará en alerta por fuertes vientos. El viernes seguirán las nevadas, especialmente por la mañana, en una cota a partir de los 700 metros y llegarán también con mucho frío, hasta -2 en Puebla de Sanabria.

 

En Zamora capital y la meseta este jueves hay alerta por fuertes vientos, lloverá con probabilidad de nieve entre 1.200 y 900 metros de altitud. El viernes podrá caer algún copo. Los dos días se registrarán bajas temperaturas.

 

Durante los próximos días, con especial relevancia en las jornadas del 14 y 15 de noviembre, se espera una evolución desfavorable de las condiciones meteorológicas, han informado a Europa Press fuentes de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente. En concreto, están previstas nevadas en las zonas de Cordillera Cantábrica, Bierzo, Sanabria, Sistema Ibérico y Sistema Central y se podrán producir acumulaciones a partir de los 800 metros de altitud que serán de importancia en la citada zona de Cordillera Cantábrica de León.

 

Además, toda la Comunidad se verá afectada por precipitaciones en forma de lluvia, así como de rachas máximas de viento que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora. Como consecuencia, se han detectado incrementos en los caudales hidrológicos, que pudieran ocasionar desbordamientos de cauces y otras incidencias relacionadas.