Calor y fervor por la Virgen de la Esperanza

La Virgen de la Esperanza recorre Zamora acompañada de su cortejo de mujeres y en medio de un intenso calor.

La Virgen de la Esperanza ha hecho su tradicional recorrido esta mañana como la primera de las procesiones del Jueves Santo, uno de los días más señalados de la Pasión en Zamora. La imagen y su espectacular manto verde han recorrido Zamora desde Cabañales a la Catedral en medio de un intenso calor que parece la tónica para los días centrales. La imagen se ha acompañado de su habitual cortejo de mujeres de luto.

 

A las 10.30 de la mañana ha iniciado su periplo la procesión de la Virgen de la Esperanza desde el Convento de las Dominicas Dueñas de Cabañales con el paso del mismo nombre, imagen del escultor cántabro Víctor de los Ríos, de 1950, como elemento principal. La virgen luce un manto verde de terciopelo bordado en oro, salpicado de estrellas y perlas, y en esta ocasión encabezaba la procesión un nuevo estandarte.

 

El desfile ha hecho su recorrido tradicional por las calles Cabañales, para cruzar camino de Zamora por Puente de Piedra y encarar su acceso al casco histórico por Balborraz, donde la exigencia este año ha sido máxima. A la pronunciada pendiente de la emblemática calle se ha unido el calor reinante, por encima de los 25 grados cuando a eso de las 12.30 horas de la mañana los portadores culminaban la subida. El premio ha sido la presencia de cientos de personas en la Plaza Mayor.

 

Después ha seguido su recorrido por la Rúa de los Francos y Rúa de los Notarios hasta el atrio de la Catedral, donde se ha entonado el canto de la Salve a la Virgen de la Esperanza.