Cambios en los límites de velocidad: así queda la situación a partir del día 2 de enero

La N-631 en Zamora, uno de los tramos de especial vigilancia. Foto: F. Oliva

Tráfico generaliza el límite en nacionales a 90 km/h, pero hay excepciones. La nueva tabla de velocidades para 2019.

El Gobierno aprobó el pasado día 28 de diciembre, en el último Consejo de Ministros, reducir la velocidad en las carreteras convencionales y homogeneizar la velocidad máxima en estas vías, estableciéndola en 90 km/h, por ser las carreteras con altas tasas de siniestralidad. La medida había sido anunciada hace meses, en noviembre se confirmó y ahora ya se podrá aplicar con efecto del día 2 de enero.

 

Para ello, ha aprobado la modificación del artículo 48 del Reglamento General de Circulación referido a los límites de velocidad en las carreteras convencionales, con el fin principal de reducir la siniestralidad vial y cumplir el objetivo establecido en la estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 de bajar de 37 la tasa de fallecidos en accidente de tráfico por millón de habitantes. En 2017 la tasa fue de 39.

 

Será el momento para que se haga realidad la reducción de algunas límites actuales, como el de las carreteras convencionales y el que va a regir en muchas calles de las ciudades. ¿El motivo de este cambio? La siniestralidad: en 2017 de los 1.321 fallecidos en vías interurbanas, 1.013 ocurrieron en vías convencionales (casi un 80%). Y la velocidad inadecuada estuvo presente en 400 de esos fallecimientos. 

 

Con este cambio normativo se uniformiza la velocidad de los camiones en carreteras a 80 km/h, límite que es común en la gran mayoría de los países de la Unión Europea. Así, en las carreteras convencionales los límites serán 90 km/h (turismos, motos y autobuses) y 80 km/h (resto de vehículos); mientras, en autovía y autopista habrá tres límites: para turismos y motos (120 km/h), camiones y furgonetas (90 km/h) y el resto de vehículos, incluídos autobuses (100 km/h). Y, ¿en los adelantamientos? Hasta ahora, la norma es la siguiente.

 

En el caso de los autobuses, la limitación genérica de velocidad es de 90 km/h debido a la baja siniestralidad continuada de este tipo de vehículos, que en el caso de España tiene un ratio de fallecidos/tipo de vehículo (autobús) un 40% menor con respecto al ratio total de la UE. Pese a esta velocidad, el artículo 48 establece una nueva excepción a aquellos autobuses que no tienen cinturón de seguridad, ya que éstos no podrán circular a más de 80 km/h.

 

Para que los titulares de las carreteras puedan proceder al cambio de señalización en aquellas vías afectadas, la entrada en vigor del Real Decreto será al mes de su publicación en el Boletín Oficial de Estado.

 

Como excepción, en vías convencionales con separación física de los dos sentidos de circulación, el titular de la vía podrá fijar un límite máximo de 100 km/h para turismos y motos. Además, las autocaravanas tendrán un límite de velocidad en función de su masa máxima autorizada y los automóviles con remolque, vehículos de transporte escolar y de menores o mercancías peligrosas seguirán teniendo que circular con un límite de 10 km/h inferior a los citados anteriormente. Y se añade un límite máximo de 30 km/h en las vías sin pavimentar.

 

 

A 30 en ciudad

 

Además, se hará un cambio en las velocidades máximas en ciudad que afectará fundamentalmente a las calles de un único sentido, en las que no se podrá pasar de 30 km/h como norma general. El motivo, de nuevo la mortalidad asociada a la velocidad.

 

Según la OCDE, “el diseño de las vías y de los límites de velocidad deben tener en cuenta las fuerzas que el cuerpo humano puede tolerar y sobrevivir” y recomiendan, calificándolo de razonable, un límite de 30 km/h “en todas las áreas donde vehículos motorizados y usuarios vulnerables compartan el mismo espacio”(zonas residenciales, áreas construidas…); en áreas con intersecciones y alto riesgo de colisiones laterales recomienda 50 km/h y en carreteras sin separación de sentidos, para reducir el riesgo en colisión frontal, 70 km/h.