Cáritas atiende en Zamora a más de 11.000 personas en situaciones de dificultad

Cáritas atendió el año pasado a más de 20.000 personas en sus diferentes de programas, casi 12.000 de ellos para atenderle por situaciones de necesidad en los principales municipios y también en el mundo rural.

La organización Cáritas atendió el año pasado a 20.591 personas a través de sus diferentes programas de participación, una ligera reducción con respecto a los más de 23.000 del 2012. De ellos, la mayoría (11.476) recibieron apoyo por estar en situaciones de necesidad y a los que se brindó acogida y recursos para paliar situaciones de falta de empleo o vivienda, falta de recursos económicos, unidades familiares desestructuradas, problemas bancarios, alcoholismo, drogodependencias...

 

Un importante número de personas que se han beneficiado de esta acogida pertenecen al mundo rural; de hecho, son más de 6.000 los zamoranos de los pequeños municipios a los que se presta acogida y atención primaria.

 

El delegado episcopal de Cáritas, Antonio Jesús Martín de Lera, ha atribuido este descenso de la cifra global "a una bajada en la población en la provincia, debido principalmente a que los jóvenes y los parados han emigrado a otras provincias en busca de trabajo y a que muchos extranjeros han regresado a sus países de origen"Sin embargo, ha añadido que también se ha notado que "tímidamente" se han creado nuevos puestos de trabajo, por lo que algunos usuarios ya no necesitan de sus servicios.

 

En total, se han invertido en todos estos programas de ayuda durante el pasado año 8,3 millones de euros. La partida más elevada corresponde a las residencias de mayores, con una inversión de 5,5 millones, ya que Cáritas tiene repartidos en la provincia cinco centros de estas características. Drogodepencia, con un millón de euros, y acogida, con 469.000 euros, son los otros programas con un desembolso más pronunciado.

 

Además, también ha tenido un gran éxito el servicio de ropero, que han usado más de 4.000 personas y al que la organización ha dado un impulso hace unas semanas. Este servicio, que atienden 16 voluntarios, trata de proporcionar las necesidades básicas de vestido e higiene personal a personas en situación de exclusión o familias con escasos recursos.