Carta de una familia abulense atrapada en Marruecos

E.P.

Mensaje de desesperación de una familia abulense que no puede salir de Marruecos desde que se cerraron las fronteras entre Marruecos y España por la pandemia del COVID-19

Buenas tardes, mi nombre es María del Carmen del Monte Martín, ciudadana de Ávila. Estoy casada con un marroquí, residente en España desde hace 15 años y tenemos una niña de 3 años. Tenemos nuestros trabajos y nuestro domicilio en Ávila. Ahora mismo nos encontramos en Marruecos, el pasado 2 de marzo vinimos de vacaciones a visitar a la familia y a nuestro regreso nos encontramos con las fronteras cerradas, cualquier conexión entre ambos países estaba suspendida.

 


Desde ese instante nos pusimos en contacto con la embajada de España la cual no podía darnos ninguna solución; dada la situación de crisis sanitaria nos informan que Marruecos cierra sus fronteras y no permite entrada ni salida de su territorio. Nos ponemos en contacto con distintos consulados (era fin de semana y teníamos que llamar a un número  de emergencia consular) algunos nos atendieron amablemente, otros nos colgaron la llamada.

 

Tras enviar nuestros datos tanto a embajada como consulado y hacer numerosas llamadas, no fue hasta el día 29 de marzo cuando recibimos una llamada de la embajada preguntando por mí.
Me informan que España está gestionando con Marruecos la salida de un avión en fecha no definida, Casablanca-Madrid. Me preguntan por mi situación, con quién estoy, dónde me alojo...
Les indico que estoy con mi marido y mi hija en casa de mis suegros y me preguntan por la nacionalidad de ambos ( mi marido marroquí y mi hija española con doble nacionalidad al estar inscrita en el consulado de Marruecos).

 


La embajada me informa que aún no está confirmada la salida, que se trata de un vuelo comercial con plazas limitadas en el que darían prioridad a la gente alojada en hoteles o con algún problema de salud. También en esa prioridad estarían los ciudadanos con nacionalidad española (o sea yo) y por eso me preguntan si estaría dispuesta a viajar en ese vuelo.

 


La pregunta fue muy clara, dirigida exclusivamente a mí. Yo podía volver a mi casa, mi marido residente en España y mi hija con doble nacionalidad no. Con toda la educación con la que pude contestar en ese momento dije que yo volvería a casa cuando lo pudiera hacer junto a mi familia.
Hoy, 15 de abril, me consta que unas 300 personas seguimos en Marruecos sin poder volver a casa.

 

Somos españoles de origen, españoles de origen marroquí, residentes en España con todos los derechos que eso conlleva, ESPAÑOLES en definitiva, PERSONAS atrapadas en un país que no es el de nuestra residencia, donde tenemos nuestra casa y a nuestra familia. En nuestro caso tanto mi marido como yo somos trabajadores de empresas de actividades esenciales. No nos están permitiendo prestar ayuda a la sociedad, a nuestros vecinos, a nuestra ciudad...

 


Pero de los cientos de personas que seguimos aquí hay casos realmente graves. Hay gente enferma que no tiene acceso a su medicación, embarazadas a punto de dar a luz, madres y padres separados de sus hijos y viceversa. El gobierno de España dice que es Marruecos el que cierra sus fronteras y el gobierno marroquí asegura que él no pone trabas a la salida de los españoles y residentes.  ¿por qué están jugando con nosotros? ¿hasta cuándo piensan dejarnos aquí? ¿por qué se está discriminando al colectivo marroquí? Personas con pasaporte y residencia en España.

 


Nadie nos informa, nadie nos escucha, nadie nos ayuda, nadie menos una asociación, la ONG ITRAN y su presidente D. Mohamed Alami Susi, quien está haciendo lo imposible por sacarnos de esta situación. Me dirijo a ustedes para pedirles que, en la medida de lo posible, dentro de sus competencias y su ámbito de actuación, nos ayuden a alzar nuestra voz, que se conozca la realidad de muchas personas que no están siendo ayudadas a pesar de lo que digan los comunicados del ministerio y los tweets de la embajada española.