CCOO y UGT piden la paralización inmediata del 'Plan Aliste' de sanidad en la provincia

Consultorio médico en Rabanales. Foto: F. Oliva

Piden que se negocio urgentemente y acusan a Sacyl de actuar a base de "hechos consumados".

Los sindicatos CCOO y UGT han expresado su oposición y han pedido la paralización del plan piloto sanitario para la zona de Aliste (Zamora), que se presentó a los sindicatos en la Mesa Sectorial de Sanidad y en la que todas las organizaciones expresaron su rechazo a esta reorganización. En concreto, CCOO ha exigido la paralización inmediata y ha solicitado a la Gerencia Regional de Salud que se renegocie y se reforme ese decreto y el relativo a las zonas de salud de difícil cobertura.

 

El sindicato, en un comunicado recogido por Europa Press, ha reclamado que se tomen medidas urgentes puntuales para solventar los problemas de Aliste y otras zonas de salud y ha instado a que se negocie "de forma urgente" la reforma del Modelo de Asistencia Sanitaria en la Atención Primaria de Castilla y León, "de forma global y consensuada".

 

"La insistencia de la Gerencia Regional de Salud para llevar adelante el proyecto piloto de Aliste se ha topado con la oposición frontal de CCOO", ha señalado el sindicato, que ha añadido que se trata de un proyecto que no está ni consensuado ni negociado y por ello, como organización sindical representante de las personas trabajadoras y participante del Dialogo Social autonómico, que se paralice este plan piloto.

 

En esta línea, ha añadido que en la Mesa, "por primera vez", la Gerencia procedió a la presentación del proyecto piloto para Aliste sin que sus responsables hayan tenido "el menor reparo de hacerlo" pese a que cuenta con el rechazo al mismo de las organizaciones sindicales.

 

Comisiones ha explicado que, además, el gerente regional manifestó su intención de llevarlo a efecto y, "amparándose en la falta de profesionales", la Dirección General de Asistencia Sanitaria "intentó justificar este plan que, de forma encubierta, modifica las demarcaciones asistenciales, elimina los cupos y recorta puestos de trabajo".

 

CCOO ha mostrado su disconformidad puesto porque el proyecto no ha sido negociado, no está consensuado, no tiene memoria económica, no tiene el soporte normativo, disminuye la accesibilidad del usuario, no están preparadas las infraestructuras de transporte y comunicaciones necesarias para soportarlo, no incentiva la difícil cobertura, empeora las condiciones laborales y restringe los derechos de las personas trabajadoras.

 

El sindicato ha recordado que hace 15 días presentó una propuesta con 100 medidas para mejorar la Atención Primaria de Sacyl, entre las que destacaba la "imperiosa" necesidad de un aumento de la financiación si se quiere tener una sanidad de calidad para las personas usuarias y que garantice unas condiciones laborales dignas para los profesionales sanitarios.

 

Por su parte, UGT ha incidido en que la Mesa Sectorial es de "negociación" entre la Administración y las organizaciones sindicales y "no una mesa de comunicación de hechos consumados como parece ser la opción elegida por esta Consejería". El sindicato considera "indignante" que se les presente un documento como borrador cuando hace apenas 12 días se quiso convertir en una "realidad práctica", hecho que no sucedió por dificultades "exclusivamente tecnológicas, ocultas tras el parapeto excusatorio del revuelo del concurso de traslados de médicos de familia".

 

Además, UGT ha afirmado que es imposible conocer la "autoría" de este plan, que considera "alejado" del original "publicitado aviesamente" en octubre de 2019, "que era el auténtico objetivo de la Consejería" y que ha asegurado que se basaba en la sustitución de médicos por enfermeras, cierre de consultorios locales, transporte sanitario a la demanda, etcétera, "entre otras lindezas y ocurrencias" y que gracias a la oposición expresado "se han ido desgajando medidas hasta quedar 'esto' que se impone".

 

Ahora, ha agregado UGT, los centros rurales agrupados "que se vendían como pequeños centros multidotados para poder realizar una atención sanitaria cuasihospitalaria" quedan convertidos ahora en una "estructura intermedia", que a su juicio "consume" los "escasos" recursos humanos de la zona y cuya dotación queda "reducida" a un electrocardiógrafo y la posibilidad de administrar aerosolterapia.