Cifuentes deja su acta de diputada en la Asamblea de Madrid y abandona definitivamente la política

Cristina Cifuentes

La expresidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes ha presentado este martes, a las 10.30 horas, su renuncia al acta de diputada regional en la Asamblea de Madrid.

Se trata del último cargo público que ostentaba Cifuentes, tras sus dimisiones como presidenta regional y del PP madrileño, que se produjeron tras estallar la polémica del máster y tras publicarse un vídeo en el que se la habría pillado supuestamente robando en un supermercado.

 

La renuncia, dirigida a la Mesa de la Asamblea, ha entrado en el registro a las 10.30 horas, y en la misma se puede leer que Cifuentes, "diputada del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Madrid, comunica mediante el presente escrito su renuncia a la condición de diputada, a partir del día de la fecha". "Lo que pongo en su conocimiento, a los efectos legales oportunos", añade Cifuentes con su firma en el documento, fechado este 8 de mayo.

 


 

 

Esta decisión viene después de que Cifuentes hace unos días comunicara a la presidenta de la Asamblea de Madrid, Paloma Adrados, su decisión de dimitir en el Gobierno regional, pero de mantenerse en el Parlamento madrileño como diputada con "dedicación exclusiva". También mandó un mensaje a sus compañeros del Grupo Parlamentario agradeciendo su trabajo y esperando el apoyo que había recibido hasta el momento.

 

Según se desprende del Portal de Transparencia de la Cámara Regional, Cifuentes habría cobrado como mínimo un sueldo de 3.503,46 euros brutos al mes. Sin embargo, este salario varía en función de otros factores, como pertenecer a alguna comisión, en calidad de presidente, vicepresidente o portavoz.

 

Aunque su idea muy inicial fue la de tomar posesión como diputada en el Parlamento madrileño (hasta el momento estaba como miembro del Gobierno), poco a poco la fue apartando y hace una semana su entorno ya aseguraba que la decisión de dejar el acta la tomaría más "pronto que tarde", mientras organizaba su vida, tras dejar el Gobierno regional y el partido.

 

No obstante, aclaraban que se trataba de una decisión "personal" que tendría que tomar sólo ella, si bien, desde el partido ya habían lanzado mensajes de que lo conveniente sería que no se quedara en el Parlamento regional, por coherencia con todos los pasos dados anteriormente.