¿Cuál es el origen del nombre de los pueblos más curiosos de España?

La partícula 'de la Frontera', aparece, sobre todo, en localidades de Andalucía Occidental como Jerez de la Frontera (Cádiz) o Rosal de la Frontera (Jerez) y de Salamanca, que actuaron como zonas fronterizas entre los reinos cristianos y musulmanes.

Guarroman, Malcocinado, Los Infiernos... Pocas personas podrían resistirse a comentar los nombres de estos pueblos españoles. Pero, ¿cuál es el origen de los topónimos más curiosos?

 

GUARROMÁN (JAÉN)

 

La localidad jienense de Guarromán alberga la sede de la Asociación Internacional de Pueblos con Nombres Feos, Raros y Peculiares, pero el propio Ayuntamiento defiende que tras este peculiar topónimo "se esconde un bello, y hasta poético significado".

 

El pueblo fue fundado por deseo expreso de Pablo de Olavide, intendente de Carlos III, junto a la antigua Venta de Guadarromán, que recibe su nombre del árabe Wdi-r-rumman o 'río de los granados'. Aunque la denominación original de la población era Múzquiz o Muzquia, en honor al por entonces ministro de Hacienda Miguel Múzquiz, los pobladores siguieron refiriéndose al lugar por el nombre de la venta ubicada junto al camino real que unía Madrid con Sevilla.

 

LOS INFIERNOS (MURCIA)

 

El término municipal de Torre Pacheco (Murcia) alberga un pueblo de nombre inquietante: Los infiernos. Aunque el origen de este topónimo no está claro, la tradición popular lo atribuye a un episodio del siglo XIX protagonizado por un vendedor ambulante al que varios niños de la aldea rodearon y apedrearon. Según la leyenda, el vendedor huyó asustado y, al ser preguntado de dónde venía, exclamó: "¡Vengo de los infiernos!".

 

MALCOCINADO (BADAJOZ)

 

No menos llamativo es el nombre de Malcocinado (Badajoz). Su origen no está demasiado claro, pero existen varias leyendas al respecto, según explica el Ayuntamiento de la localidad extremeña. Una de ellas relata la existencia de una posada de bandoleros frecuentemente visitada por alguien llamado Marcos Cinado, de donde habría derivado fonéticamente el apelativo 'Malcocinado'. Otra de las teorías atribuye ese mismo nombre, Marcos Cinado, a un cacique que supuestamente fundó el pueblo. Ambas versiones podrían tener algo de cierto, en tanto que antes de 1936 podía leerse 'Marcocinado' en los carteles que señalizaban el pueblo.

 

WAMBA (VALLADOLID)

 

El único municipio de toda España que contiene la letra 'w' recibe su nombre por el rey Wamba, uno de los últimos monarcas visigodos, que fue coronado en esta localidad en el año 672. Hasta entonces, el lugar era conocido como Gérticos y albergaba la villa de descanso del rey Recesvinto. Tras su muerte, los nobles godos eligieron a Wamba como su sucesor y el lugar pasó a llevar su nombre.

 

LA HUELLA ÁRABE EN LOS TOPÓNIMOS

 

En la geografía española sobran ejemplos de topónimos de origen árabe que reviven la presencia musulmana en la Península Ibérica, entre los que destacan: Tarifa (Cádiz), que originalmente era conocido como Jazira Tarif o 'isla de Tarif', en referencia al conquistador bereber Tarif ibn MalikAlmansa (Albacete), del árabe al-mansaf o 'a mitad del camino', por estar situada entre Albacete, Valencia y Alicante; Albarracín (Teruel), que recibe su nombre por Al Banu Razin, uno de sus históricos gobernadores musulmanes; o La Sagra (Toledo), que proviene de la palabra Sahra o 'desierto'.

 

PUEBLOS 'DE LA FRONTERA'

 

Los nombres de pueblos motivados por límites geográficos son frecuentes en España, tal y como explica Jairo Javier García Sánchez en el Atlas toponímico de España. La partícula 'de la Frontera', aparece, sobre todo, en localidades de Andalucía Occidental como Jerez de la Frontera (Cádiz) o Rosal de la Frontera (Jerez) y de Salamanca, que actuaron como zonas fronterizas entre los reinos cristianos y musulmanes.

 

En la misma época surgió el topónimo 'Salvatierra', que recuerda a un territorio fronterizo donde cualquier persona podía instalarse con ciertos privilegios y protección del rey, a cambio de defender la frontera. Pero esa frontera no era necesariamente el límite entre cristianos y musulmanes, sino que también podía ser la línea divisoria entre distintos reinos cristianos: Salvatierra de Miño (Pontevedra) --en la frontera entre Galicia y Portugal--; Salvatierra de los Barros (Badajoz) --entre León y Castilla--; o Salvatierra de Álava --entre Castilla y Navarra--.

 

Otros ejemplos de topónimos que aluden a zonas limítrofes son Treviño (Burgos), del latín trifinium, palabra utilizada para referirse a la frontera de tres territorios; Fiñana (Almería), del latín fniana, que se traduce como 'fronteriza'; o La Línea de la Concepción (Cádiz), que recibe su nombre de la línea de fortifcaciones defensivas creadas en la primera mitad del siglo XVIII ante la presencia británica en Gibraltar.

 

CARIÑO (A CORUÑA)

 

El origen del topónimo 'Cariño' guarda una entrañable historia. Tal y como explica el Ayuntamiento de la villa coruñesa, la leyenda más extendida sobre su origen cuenta que un habitante cuya hija había fallecido abandonó la localidad en busca de nuevas tierras y que, desde el barco donde viajaba, se despidió gritando: "¡Adiós, cariño!"

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: