Cuando Rosa Valdeón pudo renunciar al juramento del silencio

Los penitentes, en el momento de jurar silencio.

En el año 2009, Rosa Valdeón anunció que se replanteaba aceptar la invitación de la cofradía del Santísimo Cristo de las Injurias para protagonizar el juramento. El motivo, el rechazo de la cofradía a permitir la entrada de mujeres.

Desde 1947, todos los alcaldes de Zamora han aceptado pronunciar el juramento del silencio, una de las ceremonias con más prestigio de la Semana Santa zamorana y un acto mucho más allá de lo religioso. Ahora, el actual edil, Francisco Guarido, ha declinado oficialmente la invitación de la cofradía del Santísimo Cristo de las Injurias y romperá esa tradición. Pero, al menos una vez, otro primer edil estuvo a punto de hacerlo: fue Rosa Valdeón.

 

Todo ocurrió en 2009. Valdeón se había convertido en la primera alcaldesa y, por ende, en la primera mujer que, invitada por la cofradía y bajo la autoridad del obispo, pronunciaba el discurso previo al juramento. La ahora vicepresidenta de la Junta le ha sacado mucho partido estos años a esta ocasión, en la que siempre ha aprovechado para clamar contra las injusticias y las desigualdades, en cualquiera de las variadas formas que han adquirido en estos años: la violencia de género, el terrorismo, la guerra, la muerte...

 

Sin embargo, aquel 2009 hubo algo que estuvo a punto de apartarla de ese atrio de la Catedral en tarde de Miércoles Santo. El año anterior, 2008, Valdeón se convirtió en la primera mujer que pronunciaba el juramento, algo que coincidió con un movimiento para que las mujeres lograran mayor protagonismo en la Semana Santa zamorana, donde muchas cofradías vetaban el acceso de hermanas. Algunas como el Santo Entierro lo aceptaron, pero una de las que se mantenía contraria era la propia cofradía del Santísimo Cristo de las Injurias, organizadora de la masiva procesión del Miércoles Santo.

 

En febrero de aquel año, los miembros de la cofradía sometían a votación la decisión de abrir o no la pertenencia a mujeres. El resultado fue un veto con el voto de 168 hermanos. La reacción de la alcaldesa no se hizo esperar y el día 9 de febrero anunció que se estaba planteando la posibilidad de no protagonizar el juramento de la procesión del Silencio para dejar constancia de su rechazo al veto impuesto por los hermanos de la cofradía a la incorporación de la mujer a la procesión.

 

Valdeón afirmó estar "muy decepcionada" con la actitud de los hermanos y recordó que un año atrás el hecho de que hiciera el juramento fue una circunstancia "bien ecibida" por los hermanos. La alcaldesa de la ciudad explicó que desde que conoció la noticia se planteó "qué pinta una mujer" en un acto público del que han sido excluidas el resto de mujeres de la ciudad. Este tipo de medidas, señaló, "no se pueden imponer" pero tampoco puede haber "un tiempo ilimitado" para su introducción en la sociedad.

 

Finalmente, llegado el día 8 de abril, la alcaldesa cumplió e hizo el juramento frente al atrio de la catedral, a los pies del cristo de las injurias... y no desaprovechó la ocasión aludiendo a la igualdad de sexos en la Semana Santa de Zamora durante el juramento del silencio. En su discurso la alcaldesa se preguntó ante el Cristo de las Injurias "¿por qué si amamos a nuestras hijas les negamos sus sueños? ¿por qué la tradición nos atenaza sin saber reinterpretarla?, ¿por qué a veces callamos lo que las madres no callan? y bajo el rostro cubierto olvidamos sus sentimientos".