De Deschamps a Deschamps: Francia gana su segunda estrella mundialista 20 años después

Francia celebra su título

Francia recoge el testigo del decepcionante equipo alemán y alzando su segunda corona 20 años después de la primera lograda en casa, pero esta vez con Didier Deschamps desde el banquillo y no desde el césped.

Solo un día después de su Fiesta Nacional, que cada 14 de julio conmemora la toma de la Bastilla, la Copa del Mundo de este 2018 será recordada no solo por sus muchas sorpresas protagonizadas por los combinados a priori más débiles, sino también por ser el escenario donde el cuadro galo volvió a conquistar un Mundial con más eficacia que juego, igualando el registro de Uruguay y Argentina con dos títulos.

 

Tras el título cosechado en 1998 con un equipo multicultural, fiel reflejo de la sociedad de su época y formado por estrellas como el propio Deschamps, Fabien Barthez, Zinédine Zidane, Patrick Vieira, Bixente Lizarazu o Thierry Henry, los 'Bleus' también superaron a la selección de España en esa nómina de conjuntos campeones del mundo.

 

La Francia liderada en ataque por Antoine Griezmann y Kylian Mbappé no sufrió en exceso durante el torneo para plantarse en la gran final. Encuadrada en el grupo C, primero ganó a Australia (2-1) y a Perú (1-0), y luego empató con Dinamarca (0-0) en la tercera jornada de la primera fase, antes de citarse con la Argentina de Lionel Messi en octavos.

 

Los de Deschamps tampoco padecieron ante la 'Albiceleste', pese al ajustado 4-3 que colocó el 'Kun' Agüero en el minuto 93. Los 'Bleus' acabaron con las aspiraciones del astro culé de levantar un Mundial que ya se le resistió en Brasil 2014. En cuartos, solventaron su duelo ante uno de los cocos sudamericanos, Uruguay; pero el resultado de 0-2 plasmó cómo los charrúas habían sido superados por la potencia aérea de los Raphaël Varane, Samuel Umtiti, Paul Pogba y compañía.

 

DESCHAMPS BORRA EL RECUERDO DEL CABEZAZO DE ZIDANE

 

Y por último, en semifinales, un solitario gol de Umtiti ante Bélgica (1-0) les dio el pase a una final que se les resistía desde Alemania 2006. Sin practicar un juego demasiado bonito, la eficacia y el buen hacer de sus jugadores llevaron a los franceses a levantar un título para el que no partían como máximos aspirantes. Así, el equipo del gallo asaltó el trono futbolístico más importante, en el que ya se sentó una vez y que le fue negado hace 12 años.

 

En 1998, tocó la gloria ante Brasil de la mano de Zidane al conseguir su primer título en el campeonato que se celebró en su país, cuando jugadores como Mbappé ni habían nacido. En 2006, en esa final recordada por el cabezazo del propio Zizou a Materazzi, la selección italiana les privó de lograr su segunda copa en los penaltis.

 

Aquel equipo de finales de los 90 solo contaba con ocho jugadores con padres nacidos en Francia; precisamente uno de ellos, el capitán Deschamps, levantó el trofeo al cielo en Saint-Denis y ahora es el hombre que ha devuelto la alegría al pueblo francés como técnico de un equipo compensado.

 

Deschamps ha exprimido la calidad de sus jóvenes. Así lo ha atestiguado Mbappé, que a sus 19 años ha exhibido potencial por los estadios rusos; también el colchonero Griezmann, que acabó como máximo anotador 'bleu' con cuatro goles; e incluso Lucas Hernández, sin competencia en el lateral izquierdo pese a disputar su primera gran cita con la camiseta gala. El entrenador del doblete mundialista ha juntado todo eso con la garra de gente experimentada como Giroud, Umtiti o Kanté, respectivos baluartes de una Francia triunfante.