Decenas de personas exigen en Tábara una solución a la invasión de fauna en cultivos y carreteras de la comarca

Los manifestantes, partiendo desde la torre de la iglesia de Tábara.
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Vecinos y agricultores se concentran en Tábara y marchan por la N-631 cortando el tráfico para exigir una solución a la elevada población de fauna en la zona que causa destrozos en los cultivos y muchos accidentes de tráfico.

Decenas de personas se han manifestado este sábado en Tábara para exigir soluciones por los daños que provoca la fauna silvestre en las explotaciones agropecuarias y los “continuos” accidentes en las carreteras. La alianza ya se ha manifestado este pasado verano en Villardeciervos y lo hizo en octubre del año pasado también en Tábara por el mismo motivo, pero los ataques de lobos a ganado no cesan y tampoco la invasión de cultivos y carreteras por parte de la numerosísima cabaña de corzos, ciervos y jabalíes en la comarca. La concentración ha partido de la famosa torre de Tábara y los asistentes han marcado por la N-631, cortando el tráfico, hasta el interior de la localidad para protestar.

 

La alianza exige un plan integral y coordinado por parte de la Junta de Castilla y León para conseguir “una drástica reducción del número de ejemplares de jabalíes, ciervos y corzos” porque aseguran que el campo zamorano no soporta más la presión de la fauna sobre los cultivos y el ganado. En este sentido, la Comisión Europea ya se ha pronunciado sobre el tema y se ha remitido a la elaboración de censos reales para conocer el número de ejemplares.

 

La Junta de Castilla y León asegura que se está intentando obligar a los cotos a que cumplan los cupos de caza para conseguir ese mayor control sobre la cantidad de fauna que hay en la comarca, próxima a la Sierra de La Culebra. Entre las que proponen los reclamantes, una reducción drástica de la población, cifrada en 1.500 cérvidos; la Junta, por su parte, asegura que el año pasado se abatieron en la zona cerca de 5.000 ejemplares, más de 4.000 jabalíes, pero la presencia de una importante cantidad de fauna es patente.

 

“Los daños que sufren las explotaciones agropecuarias por los efectos de la fauna son cada vez más importantes, haciéndose extensivos a la  totalidad de la geografía provincial”, han denunciado los convocantes sobre los daños causados “no sólo por el lobo”, sino también por poblaciones de jabalíes, ciervos y corzos, avutardas, “que provocan grandes pérdidas”, y conejos. Aseguran desde las organizaciones agrarias que han sido los intereses económicos de determinados cotos y la propia Junta quien no ha ejercido un riguroso control en los espacios sobre los que mantiene la gestión, lo que ha supuesto la proliferación y expansión descontrolada, según denuncian a través de un comunicado.

 

Respecto a los accidentes de tráfico con fauna, asegura la Alianza que el problema hace “intransitables” determinadas vías de comunicación, “desapareciendo con ello tejido económico y social y provocando aún mayor despoblación en nuestro medio rural”. Por este motivo, solicitan a la Administración regional un “efectivo” plan integral de control poblacional de la fauna, tanto en aquellos terrenos sobre los que tiene la gestión y responsabilidad como en los de los cotos de caza, “exigiendo cumplimiento estricto de cupos cinegéticos”.

 

La carretera N-631 es, efectivamente, escenario de numerosos accidentes provocados por animales: la inmensa mayoría de los que se producen al cabo del año son por culpa de especies cinegéticas. La carrera es de titularidad estatal y en los últimos años se han tomado algunas medidas, como el desbroce de las cunetas para favorecer una mayor visibilidad. Vallar el recorrido, como se hace en autovías o la línea férrea, también se ha planteado.