Demetrio Lozano: decisivo como jugador, decisivo como entrenador

El excampeón del mundo de balonmano Demetrio Lozano guió a su equipo a la victoria ante el MMT Seguros como entrenador-jugador, una figura en desuso. Empezó la temporada como técnico y las bajas de su equipo le han devuelto a la cancha.

La figura del entrenador-jugador ha sido frecuente en otros tiempos y en casi todos los deportes de equipo, pero ahora es casi una rareza. Y todavía más al máximo nivel. Así que ver cómo un jugador juega los 60 minutos, marca uno de los goles decisivos y, todavía sudando, se presenta en la sala de prensa para dar sus impresiones con el tono reflexivo de un entrenador sorprende. Todavía más si es una leyenda como Demetrio Lozano. Otra de esas experiencias que el periplo por Asobal le ha traído al Balonmano Zamora.

 

Hace no tanto, en 2006, Talant Dujshebaev decidió volver a ponerse de corto para jugar como central en el Ciudad Real ante la lesión de Uros Zorman. Habían pasado pocos meses desde su retirada oficial en tras los Juegos Olímpicos de Atenas y desde que en 2005 debutara en los banquillos con ese mismo equipo, al que llevó a la victoria en la Copa de Europa. Pero desde entonces ningún otro jugador del nivel de Demetrio Lozano había decidido asumir estos dos roles. Fue el pasado octubre, meses después de anunciar su retirada como jugador y su paso al banquillo, y por el mismo motivo, las ausencias de algunos jugadores. Ahora su presencia permite que el BM Aragón le vaya a poner las cosas muy difíciles al Balonmano Zamora de cara a la permanencia.

 

Su presencia en la cancha ya suponía una enorme noticia. Lozano es uno de los jugadores más desequilibrante de la historia el balonmano español y su palmarés impresiona. Campeón del Mundo, tres bronces olímpicos, cuatro medallas en europeos, campeón de Europa de clubes, campeón de Asobal y de la Bundesliga, mejor jugador de la liga nacional... Sobre la cancha demostró que todo eso no es simple historia y que todavía tiene balonmano que ofrecer. Jugó los 60 minutos, de menos a más, y marcó un decisivo gol con el que el BM Aragón finiquitó el partido.

 

Miguel Ángel Martín figura en la ficha como entrenador del club aragonés, el puesto que ocupaba Lozano al comienzo de temporada, pero es él quien habla en los tiempos muertos y el que lleva el ritmo de partido, pausado, como corresponde a un jugador dominante. A la hora de la rueda de prensa posterior al encuentro es también quien se sienta frente a los medios y, en Zamora, ha demostrado que no solo es un crack con el balón en la mano, sino que como estudioso de su deporte tiene conocimientos que van más allá de los que brindan haber jugado muchos minutos.

 

Simpático y hablador (seguro que la importante victoria tuvo algo que ver), reconoció que para el BM Aragón el partido era importante, avisó que para los equipos que luchan por la permanencia todos los partidos que quedan serán finales, que el Balonmano Zamora le puede ganar a cualquiera, salvo al Barça, y retó al equipo zamorano a pelear hasta el final y a levantar el ánimo a pesar de la derrota. "Si resultara fácil, iban a pensar que qué es esto de la Asobal". Genio y figura, en la cancha y en la sala de prensa. Otro de los 'lujos' del año en el Olimpo del balonmano nacional que nos están brindando los 'guerreros de Viriato'.