Diez años buscando un destino

Cuando el pasado junio la alcaldesa anunció que el edificio del Banco de España sería la nueva sede de la Policía Local, se iniciaba la cuenta atrás para devolver el uso a uno de los edificios más singulares de la capital. Llevaba parado desde 2003 y era uno de los pocos de su especie que no había sido reutilizado.

En el año 2002, el Gobierno tomaba la decisión de cerrar una treintena de sedes del Banco de España repartidas por todo el país, entre ellas, la de Zamora. En ningún caso ha sido fácil encontrar uso para estos inmuebles, de especiales características, pensados como auténticas fortalezas para las finanzas nacionales, que pasaron a la propiedad de Segipsa, una sociedad que controla el patrimonio del Estado.

 

El día 31 de diciembre de 2003 fue el último de uso efectivo de la sede zamorana después de 30 años de actividad. Desde entonces se le ha estado buscando, sin éxito, un destino. En algún momento en todo este tiempo, se pensó que fuera la sede del Consejo Consultivo, un Museo de la Vía de la Plata, sede de la colección Baltasar Lobo, sede del INSS o de la Cámara de Comercio, pero ninguna opción fructificó. El resto de sus congéneres han ido encontrando, con más o menos facilidad, un nuevo uso; la mayoría como oficinas y otras, como la de Salamanca, como escenario de exposiciones temporales que, muy de tarde en tarde, lo sacan de su letargo. Hasta ahora, Zamora era una de las pocas que no había vuelto a la actividad. Parece que su uso como cuartel de la Policía Local será su nueva misión.