Dos años de cárcel por quedarse con 200.000 euros de un décimo que compartía con amigos

Según el fallo, ha quedado demostrado que el condenado obtuvo un "enriquecimiento ilícito a costa de los otros dos adquirientes del décimo".

La Audiencia Provincial de Vizcaya ha condenado a un hombre a una pena de prisión de dos años por apropiación indebida tras quedarse con 200.000 euros con los que resultó premiado en el sorteo del Niño un décimo de lotería que jugaban entre varios amigos.

 

En la resolución, se consideran hechos probados que el condenado acordó con sus amigos la compra entre los tres de un décimo del sorteo de la Lotería Nacional del 6 de enero de 2018 y pusieron entre todos 20 euros para adquirir el décimo.

 

Uno de los amigos compró el décimo que debía acabar en 85 y adquirió en una administración de lotería de Deusto el 05685, que entregó al acusado para su custodia en nombre los tres adquirientes.

 

Al ser un décimo compartido y, como garantía de la participación de los tres adquirientes, fotografiaron el décimo cada uno con su respectivo móvil. Finalmente, el número adquirido fue agraciado con un premio de 200.000 euros y el condenado, aprovechando que lo tenía en su poder “y no respetando el acuerdo verbal” con sus amigos, procedió al cobro de la totalidad del premio el 8 de enero de 2018 “con ánimo de lucro”. El acusado se negó a repartirlo con los demás adquirientes y lo integró en su patrimonio personal.

 

En la sentencia, se señala que el condenado defendió que no es cierto que los denunciantes pusieran dinero para cobrar el décimo y que fue él el que le dio el dinero a su amigo, en concreto, 40 euros, para comprarlo. Asimismo, aseguró que sus amigos hicieron foto del décimo por si él estaba fuera y para que pudieron comprobarlo.

 

Sin embargo, la Audiencia Provincial considera “clara y coherente” la versión dada por los perjudicados, que insistieron en que llegaron a un acuerdo para compartir el décimo y que, cada uno, puso 6,70 euros para adquirirlo. Asimismo, aseguraron que le dejaron que guardara el décimo “por confianza” y porque “son amigos”.

 

En la sentencia, se indica que se trata de un delito continuado de apropiación indebida y que se está ante “un pacto verbal, con datos suficientes para concluir la obligación” de repartir el premio. Por lo tanto, el condenado obtuvo un “enriquecimiento ilícito a costa de los otros dos adquirientes del décimo”.

 

Por ello, imponen al acusado una pena de prisión de dos años por un delito de apropiación indebida agravado por razón de la cuantía de lo apropiado. También le condena a una multa de siete meses a razón de una cuota diaria de 12 euros y a indemnizar con 66.667 euros a cada uno de los amigos más intereses.