El adiós a los herbicidas químicos multiplica las malas hierbas

Un banco, devorado por la hierba en la Aldehuela.

Los ayuntamientos que, como el de Zamora, optaron por prohibir el glifosato tras anunciar la OMS que era un probable carcinógeno se enfrentan a una plaga de vegetación descontrolada.

Hace algo más de un año, el pleno del Ayuntamiento de Zamora se sumaba a la ola a la que se subieron decenas de ayuntamientos.  La clasificación de un herbicida, el glifosato, como "probable carcinógeno" por la IARC, un organismo de la OMS, ponía patas arriba los servicios de jardinería de muchos municipios que lo usaban habitualmente para eliminar las malas hierbas de zonas verdes, parques y jardines. Muchos anunciaron su intención de recurrir a los herbicidas naturales y descartar el uso del glifosato. Hoy, un año después, lo pagan con la proliferación de malas hierbas y maleza que coloniza casi cada esquina.

 

En el caso de Zamora, a finales de marzo del pasado año se aprobó la moción presentada por el concejal no adscrito José Luis Gómez para declarar la prohibición del uso de herbicidas con glifosatos en los parques y jardines de nuestra ciudad con 15 votos a favor y 10 abstenciones. Hace sólo unas semanas, el grupo popular denunciaba que las malas hierbas, la maleza, los arbustos desaforados... invadían parques y jardines. Es la consecuencia de varios factores combinados, entre los que se cuentan el mantenimiento y el final del uso de herbicidas.

 

A día de hoy, 150 ayuntamientos de toda España pelean por erradicar las malas hierbas sin ayuda de los herbicidas habituales. Y eso que, finalmente, el pasado 28 de noviembre, Bruselas decidió extender hasta 2022 el uso del glifosato, aunque la advertencia de la agencia de la OMS sigue activa y muchos se van a mantener fieles a ese compromiso.

 

No obstante, los servicios municipales se han encontrado con una excepcional proliferación de malas hierbas y maleza por parques y jardines. La imagen de un banco de La Aldehuela cubierto por la vegetación es prueba de ello. El final del uso de herbicidas está detrás de la situación, pero también que la única alternativa, además de usar otro tipo de productos, está en el arranque manual, lo que requiere de más batidas y personal.