El alcalde de El Piñero se niega a quitar el nombre del fundador de la Legión a una calle

El senador de Compromís Carles Mulet

El alcalde de esta localidad zamorana ha consultado la petición del Senado a una plataforma en honor de Millán Astray que le califica como "un padre de la patria, soldado ejemplar y un hombre y cercano a los pobres y excluidos".

El alcalde de el Piñero, después de meses sin atender a la petición, meses en los cuales se han remitido al senado misivas con insultos al portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet, proferidos por la autodenominada "Plataforma Patriótica Millán Astray", ha decidido no cumplir con la ley de memoria histórica y mantener en su callejero el nombre de la calle 'Millan Astray'. Así lo ha denunciado Compromís, que hace meses que lleva a cabo una campaña para conseguir que se cumpla la ley de Memoria Histórica y que se eliminen los nombres franquistas de calles.

 

Según una nota de Compromís, la controvertida figura del fascista fundador de la legión continuará avergonzando a los demócratas de este municipio de Zamora, pues su alcalde ha decidido no hacer caso a las peticiones formuladas por parte de Compromís desde el Senado, formación que ha logrado la retirada de centenares de calles franquistas en todo el Estado.

 

El alcalde, una vez recibida la petición de la coalición valenciana decidió consultar a la organización extremista "Plataforma Patriótica Millan Astray", quien remitió cartas con insultos graves hacia el senador que el alcalde no tuvo reparo en remitir por vía oficial al Senado. Ahora se escuda de nuevo en las valoraciones de esta asociación para alegar que Millan Astray "es un padre de la patria, soldado ejemplar y un hombre y cercano a los pobres y excluidos"  y lo desvincula de la Guerra Civil y la dictadura, a pesar de la evidencia histórica de su participación en régimen.

 

Según Mulet, "que alcaldes como este, se permitan el lujo de ver normal tener a un fascista en su callejero, y que la ley en vigor desde 2007 no tenga instrumentos para obligarle demuestra, en primer término lo enferma que está nuestra sociedad para que mantener este nombre no suponga un escándalo mundial ( como sería tener en Alemania un calle dedicada a un gerifalte nazi), y por otra, que la ley ha de  modificarse seriamente, e incluir plazos para obligar a su cumplimento, y un ´régimen sancionador claro para quien la incumpla. Nos avergüenza que continúen existiendo en el Estado Español alcaldes así, pero nuestra batalla no ha terminado y estamos estudiando la via legal ante este desacato".

 

No es el primer alcalde que contesta con evasivas e incluso insultos a las peticiones de Compromís. Tres ayuntamientos zamoranos son los autores de algunas de las respuestas más simpáticas a la petición iniciada por Compromís para que cambien las calles con nombres franquistas por otros que cumplan la ley de memoria.