El Ayuntamiento dice 'adiós' a las facturas en papel a partir del jueves

Facturas, morosidad

El Ayuntamiento ha puesto a disposición de sus proveedores su nuevo portal web y en junio se adhirió al sistema de registro de facturas del Ministerio de Hacienda.

El Ayuntamiento de Zamora ha puesto a disposición de empresas y profesionales, a través de su portal web, las herramientas necesarias para que los proveedores puedan emitir la factura electrónica o e-factura, y cumple así con la Ley 25/2013 de impulso de la factura electrónica.

 

Esta modalidad de facturación, tal y como han explicado desde el Consistorio en una nota de prensa, es obligatoria para los proveedores de las Administraciones Públicas a partir del próximo día 15 de enero, de modo que el Ayuntamiento no podrá tramitar ninguna factura que no se ajuste al nuevo modelo electrónico, salvo que se trate de facturas emitidas por personas físicas que están exentas de esta obligación, aunque también pueden hacer uso de la e-factura.

 

La factura electrónica consiste en la transmisión de las facturas o demás comprobantes por medios de comunicación electrónicos, reemplazando el documento físico en papel pero conservando su mismo valor legal, asegurando la autenticidad del origen y la integridad del contenido. Para poder facilitar este servicio a sus proveedores el Ayuntamiento de Zamora se adhirió el pasado mes de junio al sistema del registro de facturas del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas ya que es un sistema gratuito y que ofrece todas las garantías. 

 

Además se ha habilitado un nuevo portal y se han dado las instrucciones necesarias para que el nuevo sistema se generalice a partir del próximo jueves en cumplimiento de la nueva Ley.

 

En este sentido y tal y como se ha recordado esta mañana en la Junta de Gobierno Local a partir del día 15 no podrán registrarse facturas en papel de personas jurídicas y todas aquellas facturas que se reciban en papel deberán ser devueltas a sus emisores para su registro vía telemática salvo en el caso de facturas emitidas por personas físicas (profesionales) que están exentos de la obligación legal de emitir facturas electrónicas aunque es recomendable que lo hagan.