El Ayuntamiento espera poner fin este miércoles al conflicto de la zona azul

La empresa Dornier ha resultado ganadora del concurso de adjudicación, el pleno podría aprobarlo este miércoles y zanjar una cuestión que lleva coleando desde 2006, con importantes riesgos económicos para el Ayuntamiento.

El alcalde de Zamora, Francisco Guarido, ha dado a conocer este martes la propuesta de adjudicación del contrato de la ORA, que se presentará este miércoles a la aprobación por el Pleno municipal, con lo que el contrato podrá estar adjudicado antes del verano. De este modo, podría quedar zanjado un conflicto arrastrado desde hace más de una década y que ha generado numerosos inconvenientes, pérdidas y riesgos económicos al consistorio.

 

Según ha informado el consistorio, la empresa ganadora del concurso es Dornier, que se ha comprometido a una serie de mejoras sobre el pliego de condiciones. El contrato salió por cinco millones y diez años. Este puede ser el intento definitivo de desbloquear el asunto de la zona azul, la grúa y los párking, un contrato que no hace más que dar dolores de cabeza a todos los equipos de Gobierno que se han sucedido desde que estalló el caso

 

El contrato de gestión de la ORA, el aparcamiento de pago en las calles de Zamora, lleva cerca de una década equistado. Un problema, además, de muchos millones de euros que no termina de ver la luz y que, además, supone cargar con un servicio obsoleto que hace muchos años está en el debe de las diferentes corporaciones del consistorio zamorano. El actual equipo de Gobierno se vio nada más acceder a su responsabilidad con el problema de una denuncia de 20 millones de euros y también ha tenido que lidiar con la decisión de subir el tiquet de la zona azul o los cambios en la licitación del contrato, que primero se iba a dar conjunto con los parking, y que ahora va por separado.

 

UN PROBLEMA INTERMINABLE

 

Este contrato que está en duda casi desde que se firmó, en 1999, y que lleva anulado desde 2006. Es decir, que el tiquet de la zona azul es un servicio que se paga sin que haya un contrato de por medio desde hace una década, y lo mismo pasa con la grúa y los parking. La justicia lo declaró nulo porque no había un anteproyecto. A ello hay que sumar la sentencia de junio de 2015, pocos días después de la entrada del nuevo equipo de Gobierno, que obliga al Ayuntamiento a licitar de inmediato el contrato y a indemnizar con 20 millones de euros a la empresa.

 

Esto ha tenido un importante efecto económico. Desde 2006, la empresa concesionaria no ha abonado el canon fijado en el contrato que, según la justicia, nunca existió y que ronda los 120.000 euros: 1,2 millones de euros hasta ahora. A ello hay que sumar lo que la empresa exija al Ayuntamiento por el coste de la obra del parking de San Martín y los derechos de explotación de 35 años acordados en su día. Eso llegó a calcularse en 4,5 millones en contra de las arcas municipales, aunque la empresa se descolgó con una indemnización de 20 millones.

 

Y a todo esto, el servicio no se presta adecuadamente. Para empezar, y dado que no hay contrato, hay dudas sobre si las multas por no pagar el tiquet son legales. Los aparatos para abonar la zona azul están obsoletos y no ofrecen las prestaciones habituales en otras ciudades, como el pago a través de móvil. Y también están obsoletas las tarifas, que son las más baratas de Castilla y León porque no se revisan desde hace años. Lo primero que habrá que hacer es actualizarlas, lo que se hará de forma progresiva.

 

Una vez se licite el nuevo contrato, la previsión es que el tramo de media hora ascienda de los 0,15 euros hasta los 0,20 euros; a partir de 2018, habrá que pagar 0,35 euros por media hora, el de una hora de 0,70 euros, por dos horas 1,40 euros y por las tres horas máximas permitidas 2,10 euros. Eso sí, seguirán siendo de las más baratas de la Comunidad. El nuevo pliego, ahora anulado, establecía la obligatoriedad de mover el coche de sitio cada tres horas, mismo número de plazas y, eso sí, 85 aparatos nuevos.