El Ayuntamiento se niega a paralizar las obras del Banco de España y rechaza indemnizar a la empresa

El equipo de Gobierno ha desestimado una solicitud de paralización cautelar por presencia de amianto, que ya descartó un primer informe. Y también ha denegado una solicitud de indemnización por parte de la empresa, con la que se reunió a principios de octubre cuando se pararon las obras.

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Zamora ha acordado desestimar una solicitud de paralización cautelar de las obras del edificio del Banco de España en tanto se determina la existencia de amianto en los techos del edificio, al tiempo que deniega una solicitud de indemnización presentada por la empresa, a la que se recuerda por otra parte la abligatoriedad de acometer los trabajos con normalidad en el resto del edificio.

 

La empresa paró la obra a los pocos días de firmarse el inicio, a principios de este mes de octubre, porque detectó la presencia de placas con amianto en la cubierta. El PP exigió la reanudación de las actuaciones y el Ayuntamiento explicó entonces que un informe técnico desmiente la presencia de contaminantes.

 

A pesar de que un informe técnico elaborado por la empresa INZAMAC concluye que no existen materiales nocivos en el edificio, el Ayuntamiento de Zamora, de acuerdo con el servicio de Salud Laboral de la Junta, ha solicitado un nuevo informe al Servicio Nacional de Referencia, con sede en Baracaldo, que será determinante sobre la existencia o no de materiales potencialmente peligrosos en el techo del edificio, según ha manifestado el concejal de Obras, Romualdo Fernández, quien ha asegurado que la empresa debe continuar trabajando ya si incurre en incumplimiento del contrato se le aplicarán las sanciones correspondientes.

 

Este elemento muy nocivo para la salud era habitual hace unos años, pero está prohibido y es necesario un protocolo especial para retirar placas o elementos que lo tengan. Ante la paralización de la obra, el Ayuntamiento pidió explicaciones a la empresa con la que se reunió. La paralización de la obra supone un grave perjuicio para los intereses del Ayuntamiento, y, en consecuencia, hay que llegar a una solución que aclare esta situación