El botellón del Jueves Santo, polémica con dos meses de antelación

El parque de San Martín, vallado para evitar el botellón.

La improvisada fiesta que se suele producir en el parque de San Martín enzarza a los grupos municipales tras afirmar el concejal responsable de policía que no se plantea una fiesta alternativa porque mermaría la asistencia a la procesión.

El ya habitual botellón de la noche del Jueves Santo en Zamora se ha convertido en un clásico de las controversias municipales, pero nunca se había adelantado tanto como ahora. A dos meses vista de la fecha, los partidos se han enzarzado en una discusión sobre si se debe permitir o prohibir esta celebración improvisada, y qué alternativas hay para evitar la concentración de jóvenes para beber y la suciedad que suele generar.

 

Todo, porque el concejal responsable del área, Antidio Fagúndez, ha descartado la alternativa de una fiesta para 'organizar' esta manifestación juvenil, tal y como había previsto Ciudadanos.  "Coincidimos con el resto de los grupos en que no es la mejor solución", ha indicado este martes para rechazar la idea.

 

El grupo municipal de Ciudadanos Zamora censura y ha tachado de "escandalosas e irresponsables" las manifestaciones del concejal de Seguridad Ciudadana, Antidio Fagúndez, que este martes daba a entender que facilitar una alternativa de ocio al botellón de Semana Santa podría traer como consecuencia una huída de jóvenes congregantes a zonas más alejadas de la ciudad que agravaría la merma de cofrades en la procesión de Jesús Nazareno.

 

"Es bochornoso que el responsable de Seguridad Ciudadana esté justificando con sus palabras la inacción del equipo de gobierno ante una actividad ilegal, donde no se controla la ingesta de alcohol por parte de menores de edad y en la que, en cualquier momento, puede producirse un problema grave de seguridad, al tiempo que se está relacionando la participación de los cofrades más jóvenes en el desfile de la madrugada del Viernes Santo con su participación en el mencionado botellón", apunta la viceportavoz municipal de Ciudadanos Zamora, Reyes Merchán.

 

Desde C's se pide una vez más a Fagúndez "explicaciones y una solución rápida y eficaz" ante una situación "grave" puesto que se "está permitiendo una conducta tipificada como ilegal". "Al final la única solución pasa por prohibirlo o por ofrecer una alternativa de ocio, como seguimos proponiendo desde Ciudadanos. Es hipócrita pensar que las cosas van a resolverse por sí solas. El equipo de gobierno debe asumir el coste político de tomar decisiones y dejar de echar balones fuera", apunta Merchán.

 

El año pasado acudieron unas 6.000 personas, a pesar de la labor de persuasión con mediadores para que los jóvenes no acudieran. Sobre este hecho, ha comentado que el centro de primeros auxilios atendió esa madrugada pequeños incidentes pero "no graves". Se recogieron seis toneladas de basura.

 

El Ayuntamiento de Zamora tomó el año pasado medidas para desincentivar el botellón de la noche del  Jueves Santo. Según el equipo de Gobierno, no aportada nada a nadie y por eso se anunciaron más controles. Para ello, se valló el parque de San Martín, lugar habitual de esta celebración improvisada ya habitual cada año. No obstante, eso no impidió que los jóvenes se congregaran en las cercanías y que utilizaran parques próximos, y que el botellón cumpliera con una cita que cada vez hace menos gracia en Zamora. 

 

Según Azehos, la patronal de la hostelería zamorana, lo único negativo de la Semana Santa ha sido, en lo relativo a su sector, ha sido ese 'botellón' al que culpan de lo poco que se ha trabajado el ocio nocturno en los últimos años. Este es uno de los días señalados y los bares tuvieron esta 'competencia', incentivada por el hecho de que el jueves fue día de apertura de comercio.