El botellón y la apertura en Jueves Santo, cara y cruz de una Semana Santa correcta para hostelería y comercio

Visitantes en la procesión de la Vera Cruz a su paso por la Rúa de los Francos.

El sector hostelero asegura que ha notado un bajón de actividad en los locales nocturnos y culpa de ello al botellón "incontrolado" en San Martín. Los hotelles llenaron, pero solo los días centrales, y el comercio satisfecho con la apertura del Jueves Santo que se intentará repetir.

El pasado Jueves Santo las circunstancia permitieron que coincidieran en el mismo día el aspecto más positivo y más negativo para hostelería y comercio, dos sectores que se juegan mucho en la Semana Santa y que esperan cada año cosechar un buen resultado porque de ello depende buena parte de su balance anual. Y en este sentido, las sensaciones son positivas 'sin tirar cohetes' porque la Pasión ha sido buena para el turismo y los comerciantes. Una valoración que se suma a la ya hecha por el Ayuntamiento de Zamora.

 

En el debe, el 'botellón' del Jueves Santo en el parque de San Martín. Aunque no se registraron incidentes más allá de los habituales de una noche de fiesta y, según el Ayuntamiento, tampoco hubo positivos de alcoholemia en los controles, la celebración de la fiesta juvenil al aire libre deja un mal sabor de boca a los hosteleros. Según Azehos, lo único negativo de la Semana Santa ha sido, en lo relativo a su sector, ha sido ese 'botellón' al que culpan de lo poco que se ha trabajado el ocio nocturno. Este es uno de los días señalados y los bares tuvieron esta 'competencia', incentivada por el hecho de que el jueves fue día de apertura de comercio. 

 

El sector lamenta cierta permisividad con este fenómeno que se repite cada año y que deja también escenas de suciedad y un esfuerzo extraordinario en labores de limpieza que el Ayuntamiento tiene que pagar, 34.000 euros este año por el aumento del dispositivo para los días centrales. A pesar de todo, la plaza San Martín amaneció llena de suciedad y el 'botellón' había congregado a cerca de 4.000 personas.

 

 

LOS BARES DE COPAS, MAL

 

Esta situación arruinó la ventaja de la ampliación de horario decretada para el Jueves Santo y arrastró a los bares de copas, que según Azehos han trabajado menos de lo habitual en estas fechas e incluso menos que cualquier fin de semana. Algo en lo que también tiene que ver el hecho de que los turistas siguen controlando mucho sus gastos en el destino.

 

En cuanto a la ocupación hotelera, y a falta de los datos que está recabando Azehos, la primera aproximación habla de un 100% de ocupación en la capital en los días centrales (Jueves y Viernes Santo) y bajada para sábado y, especialmente, domingo que registró pocas pernoctaciones a pesar de que el lunes era fiesta en varias comunidades. La ocupación fue buena también en el turismo rural, aunque con la misma tendencia de menos consumo en almuerzos y cenas.

 

"La Semana Santa ha sido buena, pero no para tirar cohetes", indican desde Azehos, que insisten en lamentar las "facilidades para comprar alcohol y que el botellón del Jueves Santo se desarrollara con impunidad".

 

 

EL COMERCIO, SATISFECHO

 

En cuanto al sector de los comerciantes, desde Azeco se considera que ha sido una buena Semana Santa, aunque se sigue notando la crisis. Aunque sin concretar cifras, la patronal estima que se ha conseguido un buen resultado económico. De lo más satisfactorio, el Jueves Santo, que este año por primera vez fue habilitado como fecha de apertura de comercios. Según la patronal, los que abrieron lograron un buen resultado. El objetivo de Azeco es conseguir que se repita la experiencia el próximo año y que la fecha quede como de puertas abiertas.

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