El descenso le complica la supervivencia al Zamora CF

El presidente del club, Segismundo Ferrero, y dos de sus directivos.

El club atraviesa uno de sus más delicados trances. El descenso ha reducido sus ingresos por socios, no logra incrementar ingresos por la tienda o publicidad y ha empezado a no pagar a jugadores, cuerpo técnico, personal y médicos a solo tres meses de empezada la Liga.

El Zamora CF atraviesa por uno de sus momentos más complicados de los últimos años por culpa de los problemas económicos casi crónicos que sufre. Detrás de la situación está el descenso de categoría, que ha reducido sus ingresos y que le ha llevado a pagar con retraso las nóminas de la plantilla, a la que se debe septiembre y que puede acumular octubre, del cuerpo técnico, de los servicios médicos y del personal. Todo cuando quedan muchos meses de competición y el club se está jugando el regreso a Segunda B que necesita tanto en lo deportivo como en lo económico.

 

Hace tiempo que el Zamora CF pasa dificultades para cerrar su presupuesto y cumplir con sus pagos. Las noticias de impagos a la plantilla o el personal han sido moneda común en las últimas temporadas, pero lo preocupante no es que se repitan, sino cuando llegan. Generalmente, los problemas empezaban en la recta final de la temporada, cuando el club empezaba a agotar sus recursos. La campaña de socios y abonados, la entrada de los ingresos por patrocinios, la llegada de las subveciones, campañas de media temporada y otras acciones permitían ir pagando desde agosto de cada año y las dificultades llegaban para finiquitar temporada, y no sin sobresaltos, como las denuncias de jugadores o de proveedores como el autobús del club.

 

Pero esta vez es distinto. El club ha agotado muy pronto sus escasa 'hucha' porque los ingresos han sido más bajos que nunca. El descenso ha reducido en cerca de 600 el número de socios y, por ende, los ingresos por los abonos; tampoco ha tenido mucho éxito la campaña de venta de publicidad, aunque hay anunciantes y patrocinadores que se mantienen fieles. Además, hubo que cerrar los pagos de la pasada temporada. El resultado, que a mes de octubre no hay dinero en la caja. Y las perspectivas no son buenas porque la tienda del club no despega y no ha llegado a las ventas esperadas. Ahora mismo, el club depende de las subvenciones de las instituciones, empezando por la del Ayuntamiento de Zamora.

 

La situación es preocupante porque, a pesar de que la directiva se está afanando, nada le sale a este Zamora CF. Desde el club se admite que la situación actual no permite asegurar nada más allá del plazo de un mes porque se depende de nuevos ingresos para poder afrontar los próximos pagos: la nómina de octubre de plantilla y cuerpo técnico, la de los empleados, recuperar los servicios médicos...

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