El Ejército despide a 76.000 soldados por cumplir 45 años pese a la factura: 10.000 millones de euros

Maniobras del ejército.

Una ley de 2006 obliga a miles de militares a dejar el Ejército por el solo hecho de haber cumplido los 45 años. El Estado les echa sin facilitarles titulación ni reinserción laboral.

Miles de militares se van a ver afectados por el despido masivo que el Ejército ha puesto en marcha y que empujar a soldados profesionales a verse en la calle por el solo hecho de haber cumplido 45 años. Este es el motivo por el que el Ejército va a expulsar a 76.000 integrantes de su tropa, que se unieron a filas por concurso y que, por una ley de 2006, firmaron un compromiso que ponía fecha de caducidad a su carrera militar. Y se les quiere echar contra su voluntad, sin haberles ayudado a reinsertarse y sin los títulos y acreditaciones prometidos.

 

Los afectados se han constituido en asociación por toda España para intentar que el Estado cambie la ley. De momento, han conseguido que muchos ayuntamientos y parlamentos regionales insten al Gobierno a cambiar una normativa que es discriminatoria al limitar a los 45 años la estancia en el Ejército de una parte de su tropa, la que entró por concurso, mientras sí permite la permanencia de los miembros de carrera.

 

Pero lo más importante es que el Gobierno no ha cumplido sus compromisos con los afectados. Cuando se aprobó la ley en 2006, se explicó que a los militares que tuvieran que salir del Ejército a los 45 años se les reconocería la experiencia, se les acreditaría una titulación de grado medio y se les ayudaría a reinsertarse laboralmente.

 

Sin embargo, nada de eso se ha cumplido: en cinco años sólo tres militares han conseguido reinsertarse con el sistema diseñado por el Estado. Y no se ha especificado cómo se va a reconocer su experiencia profesional ni su acreditación con algún título. No se les ha ayudado a reinsertarse en el mercado laboral: se prometió incluso hacerles hueco en la administración, pero las ofertas de plazas son muy escasas y están excluidos de un nuevo acceso al Ejército.

 

 

Una media que cuesta 180.000 euros por militar

 

Además, la medida tiene un importante coste. El Estado va a gastar una importante cantidad con cada uno de los 76.000 militares afectados por la medida si decide no dar marcha atrás como le piden. A cada militar 'retirado' con 45 años se le pagan 600 euros al mes hasta los 65 años: son 7.200 euros al año. No es una pensión, sino una asignación que, además, no es contributiva: no cuenta para una futura jubilación. Sí tienen derecho a cobrar dos años de paro tras el despido. En total, cada caso saldrá por unos 180.000 euros. El coste de la medida en los diez próximos años se aproxima a los 10.000 millones de euros.

 

El coste es muy elevado, pero no parece importar al Gobierno, que está dispuesto a externalizar tareas como la vigilancia de cuarteles. Al tiempo que se despide soldados por cumplir 45 años, se adjudican contratos a empresas privadas para esta tarea. Todo, por un coste muy superior a lo que cobra un soldado en activo, y que se suma al coste de una jubilación forzosa que pocos quieren.