El embalse del Esla dobla sus reservas en el último mes pero sigue bajo mínimos

Estado del embalse del Esla, en Ricobayo (Zamora). Foto: F. Oliva

El embalse más grande de Zamora ha pasado meses al 10% y ahora roza los 250 hm3, el doble que hace un mes cuando alcanzó su mínimo.

El embalse del Esla, uno de los más afectados por la sequía en Castilla y León, empieza a recuperar volumen de agua tras unos meses críticos en los que llegó a estar por debajo del 10% de su capacidad. El embalse, el más grande de Zamora, es vital para el abastecimiento del campo zamorano y se ha pasado meses casi seco, con poco más de 120 hectómetros cúbicos. En el último mes sus reservas ha aumentado de manera notable, aunque la situación sigue siendo preocupante y tiene que llover mucho más para que se llene.

 

A día de hoy, el embalse de Esla-Ricobayo está al 20,7% con 248,48 hm3 de reservas; son el doble que hace un mes: a principios de diciembre rondaba los 108,04 hm3  y había llegado a caer por debajo de los 106 en noviembre, su peor momento. Tan vacío estaba que durante octubre afloraron los restos del histórico accidente de tren bajo el viaducto Martín Gil. Con todo, esos menos de 250 hm3 están muy lejos de su estado habitual: sus 1.200 hectómetros cúbicos anegan muchas zonas hasta Montamarta e incluso hace un año, ya en plena sequía, tenía más reservas.

 

Los embalses de la cuenca del Duero han ganado volumen por cuarta semana consecutiva y aunque están sólo el 33,9% han aumentado sus reservas: hace un mes no pasaba de los 2.187 hm3 y ahora ya marca 2.548 hm3. Son casi 450 hm3 más en un mes, necesarios por la situación tan delicada a la que se había llegado.