El futuro de las vacunas: retos ante nuevas infecciones y otras que regresan

"Hoy necesitamos vacunas a todas las edades. Estamos acostumbrados a los calendarios en los que se concretan las dosis y edades en las que tenemos que vacunar a nuestros hijos pequeños, con dosis de recuerdo en la adolescencia".

Todavía hay muchas enfermedades infecciosas para las que no hay vacunas, otras para las que las vacunas se pueden mejorar y, sobre todo, una gran parte de la población mundial que todavía no tiene acceso a las vacunas.

 

Así lo denuncia en una entrevista con Infosalus el doctor en Biología y catedrático de Microbiología Ignacio López-Goñi, con motivo de la publicación de 'Funcionan las vacunas' (Next Door Publishers'), un manual escrito junto con la bióloga y directora de la mencionada editorial, Oihana Iturbide. Según subraya el profesor, los retos de la vacunación son "muchos y variados", fundamentalmente porque la composición y las necesidades de la sociedad actual no son las mismas que a mediados del siglo pasado.

 

"Hoy necesitamos vacunas a todas las edades. Estamos acostumbrados a los calendarios en los que se concretan las dosis y edades en las que tenemos que vacunar a nuestros hijos pequeños, con dosis de recuerdo en la adolescencia. Pero es muy probable que en pocos años vemos propuestas para vacunar a las embarazadas y a los ancianos", señala el también tutor de Microbiología y Virología de la Universidad de Navarra.

 

En este contexto, el experto llama la atención sobre el hecho de que las madres cada vez están menos expuestas a los patógenos y cada vez se reduce más el amamantar al bebé. Por eso, dice que estos reciben cada vez menos anticuerpos protectores de sus madres y están más expuestos a sufrir infecciones. Según subraya, se protege al bebé antes de nacer vacunando a la madre.

 

Por otro lado, resalta que cada vez hay más personas mayores, cuyo sistema inmune está más debilitado y son más susceptibles a algunas infecciones, a infecciones por bacterias resistentes a los antibióticos y al cáncer. Se necesitan vacunas específicas para personas mayores, vacunas para prevenir algunos tipos de cáncer y nuevos adyuvantes que ayuden a estimular sus sistema inmune ya debilitado por la edad.

 

CONTROLAR 'LAS TRES GRANDES'

 

Asimismo, López- Goñi considera que uno de los principales retos para el futuro de las vacunas reside en controlar "las tres grandes": malaria, sida y tuberculosis. "Son las más importantes porque si sumamos los afectados por las tres, son los más numerosos", apostilla.

 

También dice que son necesarias vacunas para otros grupos con necesidades especiales, como pueden ser los viajeros que se enfrentan a nuevas enfermedades crónicas o autoinmunes o pacientes inmunocomprometidos (VIH, cáncer, trasplantes, entre otros) que no pueden ser vacunados por vacunas vivas.

 

"Otras vuelven de nuevo después de haber estado aparentemente controladas como el ántrax, el cólera, el dengue, la difteria, el ébola, la tuberculosis, la infección por el virus del Nilo Occidental, el zika o la peste. Es muy probable que debido al aumento de la población mundial, la globalización y los cambios que sufre el ecosistema de nuestro planeta sigan aparenciendo nuevas enfermedades infecciosas, que sólo podrán ser controlada con un esfuerzo internacional coordinado. En la mayor parte de casos, dice, estas infecciones emergentes requerirán desarrollar de forma rápida y eficaz nuevas vacunas, como ha ocurrido en los últimos brotes de ébola en África y zika en América", apostilla.

 

Por otro lado, el catedrático sostiene que otro de los retos se sitúa en los países en vías de desarrollo, donde son un "problema muy serio" las infecciones respiratorias, las diarreas, la sepsis (reacción inflamatoria grave como respuesta a una infección) maternal y en recién nacidos y las enfermedades tropicales olvidadas. "El problema es ue este tipo de infecciones no están causadas por un patógeno concreto sino por varios tipos distintos, y se necesitan vacunas para todos ellos.

 

A su vez, resalta que la lista de enfermedades relacionadas con la pobreza es enorme: infecciones respiratorias graves causadas por neumococos, 'Haemophilus influenzae' tipo B, gripe o el virus respiratorio sincitial; diarreas por rotavirus y cólera, pero también por 'Cryptosporidium', 'Campylobacter', 'Escherichia coli' enteropatógeno o enterotóxico, 'Shigella' o 'Salmonella'; enfermedades tropicales olvidadas como tracoma, lepra, tripanosomiasis, filariasis o rabia; dengue, hepatitis A y B, o fiebre amarilla, entre otras.

 

Por desgracia, López-Goñi lamenta que, aunque mueran millones de personas todos los años por estas enfermedades, el mayor reto para desarrollar nuevas vacunas es el económico. "Estas necesidades están en países con bajos ingresos económicos y la inversión de tiempo y dinero necesarios para obtener nuevas vacunas no es rentable desde el punto de vista exclusivamente económico. Si la relación coste-beneficio sólo se calcula desde el punto de vista económico, para una empresa concreta invertir en nuevas vacunas no compensa. También es trágico que para algunas de estas enfermedades ya existan vacunas pero éstas no estén disponibles en estos países", sentencia el especialista.

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