El MMT Seguros se reengancha a la Liga con una victoria balsámica

El MMT Seguros ha derrotado (26-23) al descendido Gijón y relega a Cuenca a puesto de descenso. El triunfo es un gran punto de inflexión: pone fin a la racha de derrotas, rearma al equipo para los dos partidos que quedan y premia la mejora de los 'guerreros de Viriato'.

MMT SEGUROS - 26

BM GIJÓN - 23

 

MMT Seguros Zamora: Miranda, Ceballos (2), Reyes (2), Salinas (1), Alonso, Guille (1), Camino (3); Octavio (7), Juárez (8), Fernando, Peli (1), Jortos (1), Iñaki.

 

Juanfersa Gijón: Pejcinovic, Rial (3), Adrián (2), Huerta (2), Pellitero, Paraja (6), Potic (5); Ignacio, Abel (2), Álvarez, Montoya (3).

 

Parciales: 1-2, 3-4, 5-6, 9-9, 11-10, 13-12; 15-15, 18-16, 20-18, 24-19, 26-21, 26-23.

 

Árbitros: Fernández y Martín; excluyeron al local Salinas y a los visitantes Rial y Abel.

 

Incidencias: partido disputado en el pabellón municipal Ángel Nieto ante unos 1.200 espectadores. Se homenajeó al equipo de base femenino subcampeón de Castilla y León del club. Alta temperatura en el pabellón.

El MMT Seguros ha logrado este sábado una victoria vital, fundamental para sus aspiraciones de lograr la permanencia. Importante porque pone fin a un racha negativa de cinco derrotas que eran cinco losas para el Balonmano Zamora, porque reafirma al equipo en su la mejoría que ha demostrado en las dos semanas de parón y porque, además, le sacan del puesto de descenso merced a la derrota de Cuenca, que se revela como el rival en el todo o nada por la permanencia.

 

El partido era vital si el Balonmano Zamora quería seguir pensando en la permanencia. Y se jugaba también con un ojo en la cancha de Cuenca y también en Sagunto, donde jugaba el BM Aragón. En el Ángel Nieto el equipo empezó cauto, pero muy centrado, demostrando que se ha rearmado en los quince días de parón de Liga por la selección. El partido se movió en un gol arriba o abajo, gracias en parte a que los pistacho estrellaron varios balones en los palos; no estuvo fino el equipo en ataque, con un Salinas que no encontraba la eficacia habitual, pero sí en defensa. Y mucho más seguro que otras veces, sin apenas cometer esas pérdidas de balón que tanto le han costado.

 

Hubo que esperar a superar los 20 minutos de juego para que el MMT se pusiera por delante con un gol de Jortos. Y a partir de ahí los locales no volvieron a estar por detrás. Eso no significa que el partido fuera fácil. Los asturianos jugaban muy bien con su pivote y cuando este estaba cerrado sabían sacar el balón a los extremos. Pero el equipo se sostuvo entre Miranda, muy inspirado hoy: nueve paradas, casi todas en momentos clave; y Juárez, muy destacado este sábado (ocho goles en nueve lanzamientos): dos golazos suyos pusieron el 12-10 y al equipo local por primera vez dos goles arriba.

 

Tras el descanso el Gijón no se rendía y no permitía que llegaran los tres de renta. Cada vez que se podían conseguir, los asturianos lograban algún gol, casi siempre al límite del pasivo, que los árbitros volvieron a aplicar de manera discutible. Con todo, de nuevo Juárez logró consolidar los dos de ventaja y fue un gran Octavio el que terminó de catapultar al equipo: el central, desatado, protagonizó los mejores minutos y el arreón definitivo para llegar al 23-19 con el que se rompió el partido. Los cinco de ventaja y la tranquilidad llegaron a cinco minutos de final.

 

La victoria estaba en el bote. Importante porque rompe con una mala racha que había puesto a prueba la moral de un equipo que se blinda en los entrenamientos y que está dispuesto a apurar todas sus opciones. El rival será Cuenca, que perdió en su cancha ante Anaitasuna y que queda como el equipo con el que se va a jugar la plaza de descenso que está sin adjudicar, toda vez que BM Aragón está con 21. Virtualmente salvado está Guadalajara, próximo rival de los viriatos, algo que puede jugar a favor de la salvación.

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