El naturalista Luis Miguel Domínguez y varios activistas, multados con 33.000 euros por impedir una cacería de lobos

Luis Miguel Domínguez y miembros de Lobo Marley. Foto: EP

El televisivo naturalista y miembros de la asociación Lobo Marley destrozaron unas casetas de observación de caza en Figueruela de Abajo que denuncian se usan para que cazadores paguen hasta 15.000 euros por matar un lobo.

La Fiscalía Provincial de Zamora ha rebajado la multa que reclama al naturalista Luis Miguel Domínguez y otros cuatro miembros de la asociación Lobo Marley hasta los 33.600 euros en total, acusados de destrozar unas casetas de observación de caza en el término de Figueruela de Abajo, de la provincia castellanoleonesa. De esta forma, cada uno se debería hacer cargo de 6.720 euros, o lo que es lo mismo, diez euros diarios durante dos años. También les pide que se hagan cargo de una parte de las costas y que indemnicen a la Junta de Castilla y León y al propietario de las casetas en un total de 4.036 euros.

 

Por otra parte, según han detallado fuentes judiciales a Europa Press, el citado titular del espacio cinegético ha mantenido sus reclamaciones por un presunto delito de daños continuados: dos años y medio de prisión para cada uno, que asuman las costas del procedimiento y doce euros diarios de multa durante 18 meses. Además, también reclama que les indemnice con 5.323,14 euros por la supuesta destrucción y 12.225 euros por "la imposibilidad de llevar a cabo su actividad".

 

En declaraciones a Europa Press posteriores a la celebración del juicio, ya visto para sentencia, el naturalista Luis Miguel Domínguez, ha destacado que han salido del juicio con "una magnífica sensación", en el que "ha quedado patente que hay dos mundos: el de la caza que intenta imputar acciones que no se han cometido, y el de Lobo Marley que pide que se prohíba la muerte del lobo ibérico". "Hemos dejado claro que hay que acabar con esa práctica", ha afirmado rotundamente el naturalista.

 

Domínguez ha achacado esta imputación en el Juzgado de lo Penal número 1 de Zamora a que "la acción de Lobo Marley ha evitado que ganaran el dinero que esperaran con las 'casetas de la muerte'". "Hemos puesto el dedo en la llaga del negocio que hay montado en torno a la caza del lobo. Las personas que utilizan esas casetas pueden pagar en torno a 10.000 o 15.000 euros por matar a un lobo", critica.

 

El naturalista ha lamentado que "se esté matando al lobo ibérico de manera ilegal con sistemas como el cebo, prohibidos por la ley de Castilla y León para cazar animales". También asegura que quién debería estar ante el juez es la Junta "para explicar cuántos lobos se matan de esa manera" y no ellos que lo denuncian. Además, ha contado que en marzo de este año tuvieron que afrontar una fianza de 50.000 euros que reunieron en una colecta entre decenas de miles de simpatizantes de la asociación. "Creo que Urdangarín no ha pagado tanto", apunta irónicamente.

 

"Queremos reivindicar respeto para el lobo ibérico que sigue sin la protección que se merece. Esperemos que sea un juicio para el lobo, que ponga negro sobre blanco lo mal que se hacen las cosas sobre el lobo en este país", apostilla, para acto seguido pedir a aquellos que se sientan cercanos a la causa que defienden a que les "abracen" mañana antes del juicio. Lobo Marley es una asociación comprometida con la supervivencia del lobo ibérico, "un símbolo viviente de nuestra naturaleza más pura", que reclama un cambio "inmediato" de modelo y trabaja "día a día para proteger al lobo Ibérico de su peor amenaza: la estigmatización". "Pocas especies de nuestra fauna están tan desprestigiadas por los gestores públicos del patrimonio natural como este cazador social, bello y legendario", explican en su web.