El PP teme un cara a cara en pleno congreso para suceder a Rajoy

Cospedal Y Sáenz De Santamaría

El PP asume que el candidato que gane el día 5 las primarias debe ser el presidente del partido salvo empate: evitaría una lucha final y permitiría llegar al congreso extraordinario con la elección tomada.

Cargos del PP asumen que el candidato que gane el día 5 de julio la votación en primera vuelta de las primarias debe ser el presidente de la formación, salvo que haya un resultado muy ajustado entre dos aspirantes y deban decidir los 3.134 compromisarios en el congreso nacional fijado para los días 20 y 21 de julio, según fuentes 'populares'.

 

La incertidumbre se ha instalado en las filas del PP a dos días de las primarias en las que los 66.706 afiliados inscritos deben votar entre los seis aspirantes a suceder a Mariano Rajoy, es decir, el 7,6 por ciento de los 869.535 miembros del partido, de acuerdo con los datos de junio. Fuentes del PP subrayan que los presidentes provinciales del partido tienen un papel clave en este proceso e intentarán influir hasta el último minuto en el voto de los afiliados inscritos en su territorio. Eso sí, también admiten que el voto "suelto" o no controlado puede situarse en el 30 o 40 por ciento, lo que abre un escenario incierto y hace difícil prever cuál será el resultado este jueves.

 

Eso sí, las fuentes consultadas hacen hincapié que si hay un ganador en las primarias del 5 de julio, éste debe ser el presidente del partido, salvo que haya prácticamente un empate técnico o una diferencia muy pequeña en puntos. En caso de hay un claro vencedor, añaden las fuentes, los compromisarios se verán "forzados" a respetar ese resultado y se ejercerá una "fuerte presión" sobre el segundo para que se retire de la competición o dé un paso atrás.

 

Aunque la mayoría de cargos del PP sitúan la batalla sucesoria entre María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, fuentes del PP resaltan que Pablo Casado tiene opciones de ser el segundo candidato que pase el corte del 5 de julio si aglutina el "voto contrario el aparato". En este sentido, las fuentes consultadas reconocen que ese "voto protesta" puede favorecer al exvicesecretario de Comunicación, quien además estos últimos días ha subido el tono de su campaña denunciado "presiones" y "zancadillas" en la carrera sucesoria.

 

"Pablo Casado arrastra el voto contrario a lo establecido y podría ser segundo", resume un dirigente del PP, que reconoce que el diputado abulense puede contar con "voto directo" de los afiliados mientras que el voto de los compromisarios está más repartido entre Cospedal y Santamaría.

 

Aunque es muy difícil que toda una región pueda votar en bloque a un candidato, Cospedal cuenta con un apoyo mayoritario en Castilla-La Mancha, Extremadura y Asturias, así como buena parte de Aragón, La Rioja y Madrid. También tiene apoyos en Cataluña y Andalucía.

 

En el caso de la exvicepresidenta del Gobierno, su principal bastión es Andalucía, donde cuenta con respaldos en varias provincias, así como en Cantabria, Canarias y Comunidad Valenciana. También cuenta con apoyos en parte de Aragón, Melilla y Castilla y León. Galicia, por su parte, no se ha posicionado por ningún candidato hasta el momento.

 

 

Velar por la transparencia en la votación

 

Este sistema de primarias a doble vuelta -aprobado en febrero de 2017- se aplica por primera vez a nivel nacional y en el partido quieren dejar claro que están cumpliendo las reglas aprobadas entonces e incorporadas a los Estatutos. Ahora, prosiguen, se trata de aplicarlas con limpieza y transparencia para que no haya impugnaciones ni quejas el 5 de julio, cuando se celebrarán las asambleas en toda España para votar al candidato a presidir el PP.

 

En ese proceso tendrán un papel clave los gerentes provinciales, que trasladarán la información de las distintas mesas repartidas por España a los gerentes regionales. Estos últimos serán los encargados de hacer llegar esa información a la Comisión Organizadora del Congreso, que estará pendiente de esos resultados en la sede central del partido en la calle Génova.

 

Fuentes del PP, que confían en dar "resultados provisionales" la misma noche del 5 de julio, pronostican que no votará el cien por cien de los 66.706 afiliados que se han inscrito sino que el porcentaje podría situarse en torno al 70%.