El proyecto para convertir la N-122 en autovía consigue la declaración de impacto ambiental favorable

Travesía de la N-122 en el interior de la localidad de Alcañices.

El proyecto para convertir en autovía el trayecto de Zamora a la frontera, la carretera de Alcañices, tiene ya aprobado el impacto ambiental y sigue el diseño de los cuatro tramos.

La conversión en autovía del tramo entre Zamora y la frontera portuguesa de la actual carretera nacional N-122, para transformarla en A-11, ha completado con éxito uno de los trámites imprescindibles para el avance del proyecto, el de la evaluación ambiental. Según una respuesta parlamentaria, Fomento ha conseguido la declaración favorable al proyecto de la A-11 y seguirá adelante con la redacción de los cuatro tramos.

 

"Con fecha de 5 de octubre de 2018 la Dirección General de Biodiversidad y Calidad Ambiental ha formulado declaración de impacto ambiental favorable al proyecto “Actualización del procedimiento de evaluación ambiental. Autovía A-11. Tramo: Zamora-Frontera con Portugal”", asegura en una respuesta parlamentaria a pregunta en el Congreso. El siguiente paso será la redacció de los proyectos para los cuatro tramos en que se divide la conexión.

 

"La Dirección General de Carreteras, una vez superada la tramitación de evaluación de impacto ambiental, continúa con la redacción de los cuatro proyectos de trazado y construcción que conforman el itinerario entre Zamora y la frontera con Portugal", asegura la respuesta.

 

Hace unas semanas el Gobierno anunciaba que trabaja ya en la redacción de los proyectos de los cuatro tramos de la A-11 en la provincia de Zamora, en concreto los proyectos de los tramos Ronda Norte de Zamora – Ricobayo (17,2 km; 79,77 M€),  Ricobayo - Fonfría (20,2 km; 107,48 M€),  Fonfría - Alcañices (17,8 km; 78,12 M€) y Alcañices – Frontera portuguesa (16,6 km; 95,19 M€). En total, 260 millones de euros.

 

El PP reclamó también que se le diera prioridad y que se ejecutara dentro del Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras (PIC), aquel plan presentado por el Gobierno de Rajoy y que no llegó a ejecutarse. El PP zamorano, con Fernando Martínez Maíllo a la cabeza, consiguió meter en el Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras (PIC), diseñado por el Gobierno del PP y enmarcado dentro del Plan de Inversiones para Europa (el conocido como Plan Junker), la autovía desde Zamora a la frontera con Portugal, pero el cambio de gobierno echó por tierra la propuesta de la que, por otra parte, nunca se volvió a saber.