El puente mayor de Toro sale de la lista roja del patrimonio en peligro

Puente mayor de Toro.

Cuatro monumentos de Castilla y León salen de la lista roja del patrimonio en peligro de la asociación Hispania Nostra.

Cuatro monumentos de Castilla y León han abandonado la lista roja del patrimonio de Hispania Nostra para pasar a la verde por las reformas y las obras de rehabilitación llevadas a cabo en ellos. Se trata del puente mayor de Toro (Zamora), del palacio fortificado de los Zúñiga en Curiel de Duero (Valladolid), del monasterio cisterciense de Cántabos en Fuentelmonge (Soria) y la iglesia de San Isidoro, que actualmente se encuentra en el parque del Retiro de Madrid, pero que es originaria de Ávila.

 

En el caso del puente mayor de Toro, en marzo de 2017 comenzaron las obras de consolidación y restauración del puente, que han consistido en la fijación de sillares y colocación de nuevos, recuperación de los arcos, algunos "en muy mal estado", y bóvedas. La última intervención, para la recuperación del tablero superior, se ha visto interrumpida por la aparición de restos de un pavimento enlosado del siglo XIII y vestigios de una antigua torre. Por este motivo el proyecto de restauración inicial ha sido modificado.

 

En el palacio fortificado de los Zúñiga, del siglo XV, se ha iniciado el proceso de recuperación del palacio con la consolidación de los muros y atado de las estructuras agrietadas mediante cosidos interiores. También se ha limpiado y desbrozado el interior eliminando la abundante vegetación que cubría los restos del recinto y se ha limpiado la superficie de las fachadas. Todavía queda por realizar la intervención de la torre o la reconstrucción de la escalera. La Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León ha invertido un total de 67.150 euros a lo largo de 2018 para las obras de consolidación de las estructuras del palacio-castillo de los Zúñiga.

 

En el monasterio cisterciense de Cántabos han concluido los trabajos de restauración de la torre islámica y los restos de la capilla neoclásica. Los trabajos de la atalaya comenzaron con la limpieza del entorno y de los muros, la reparación y sellado de las grietas que corrían desde el borde superior de la torre hasta casi la base de la misma.

 

Después continuaron con la recuperación del nivel del primer piso y la posterior ejecución de un tejado que protege al oratorio de la entrada de agua. La limpieza de la capilla ha posibilitado la exhumación de restos de pintura mural situados en la base de la construcción y pertenecientes al antiguo oratorio. También han sido eliminados los grafitis. El pasado año, La Junta de Castilla y León invirtió 31.000 euros en los trabajos de restauración de la torre islámica y los restos de la capilla neoclásica de Cántabos.

 

Finalmente, en la iglesia de San Isidoro de Ávila, el ayuntamiento de Madrid lleva a cabo trabajos de consolidación y restauración de los restos del templo. La actuación se centra en la consolidación de la piedra arenisca previa eliminación de colonizaciones biológicas y morteros contaminantes, subsanación de la cubierta y grietas estructurales y en capiteles con la utilización de elementos que no alteran la estética de la obra. Limpieza, saneado, consolidación, y eliminación de grafitis.