El Órbigo sigue en alerta por efecto de los desembalses

La tendencia es a la baja en las cabeceras, pero la crecida se trasalda a los tramos medios y bajos.

Ocho estaciones de medición de aforos de cinco ríos de Castilla y León se encuentran actualmente en alerta o alarma ante la crecida de caudales provocada por las últimas lluvias y desembalses de agua, según los datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD).

 

La tendencia este martes, en líneas generales, es de descenso de caudales en las cabeceras de los ríos afectados por las crecidas los pasados días y aumento en los tramos medios y bajos de los ríos principales a los que afluyen, especialmente el Órbigo y el Esla en León y Zamora, al ser el oeste de estas provincias, junto al suroeste de Salamanca (río Águeda) las zonas más afectadas. En las últimas horas también está sufriendo una crecida moderada el río Támega en la provincia gallega de Orense pero perteneciente a la cuenca del Duero.

 

Según se puede observar en el parte de avenidas, se encuentran en situación de alerta o alarma un total de nueve estaciones de control situadas en los ríos Bernesga, Porma, Órbigo y Esla en la Provincia de León, (Órbigo también en la provincia de Zamora), Carrión en la provincia de Palencia y Támega en Orense.

 

La pasada noche también han entrado y salido de la situación de alerta, los ríos Águeda en Salamanca, y Torío y Omañas en León. Durante la tarde-noche de este martes se prevé que un nuevo frente, bastante activo, recorra toda la cuenca, por lo que a partir de esta madrugada se podrán incrementar de nuevo los caudales desde las cabeceras de los ríos, cuya magnitud dependerá de la intensidad y localización de las precipitaciones.

 

Ante los elevados caudales de entrada en los embalses, se continúan realizando desembalses preventivos en la mayoría de ellos, para mantener resguardos suficientes. Los tramos situados aguas abajo, por su parte, seguirán manteniendo caudales relativamente altos.