El Real Madrid de Solari, un desastre mayúsculo, fuera de la 'Champions'

El Real Madrid se despide de la peor forma posible de la Liga de Campeones con derrota en el Santiago Bernabéu (1-4). Un desastre absoluto después de haber dicho adiós también a Liga y Copa del Rey. Una temporada tirada a la basura. 

Desastre histórico del Real Madrid que dice adiós a la Liga de Campeones de la peor forma posible, goleado por el Ajax y culmina una semana terrible en la que también se despidió de la Copa del Rey y la Liga. El Santiago Bernabéu desilusionado con su equipo y su entrenador después de una de las peores temporadas de las últimas décadas. 

 

Un equipo roto, que acabó con diez por la expulsión de Nacho en los últimos segundos, después de haber perdido por lesión a Lucas Vázquez y Vinicius cuando ya iba en el primer tiempo en desventaja. Sin plan desde el banquillo, con casi nula capacidad de reacción y sin un líder sobre el terreno de juego más allá de los intentos en vano de Modric y Benzama, el Real Madrid ya no se juega nada en lo que resta de temporada más allá de acabar con un orgullo que hoy parece perdido. 

 

El fracaso se vino anunciando días atrás. El Barça se encargó de comenzar la semana 'horribilis' y el Ajax apenas necesitó 20 minutos para mandar al Madrid a la lona. Los holandeses firmaron su noche más gloriosa en el Santiago Bernabéu, liderados por un excelso Tadic, y terminaron por destapar las vergüenzas de un plantilla que está muy lejos del escudo que representa.

 

La grada pidió la cabeza de Florentino Pérez ante la sorprendente eliminación. El carácter indómito de este Real Madrid, transformado en Europa en el último lustro, se quedó en la caseta este miércoles y ni tan siquiera el gol de Asensio, ya con 0-3 en el marcador, cambió el rostro de la afición merengue. Los aficionados desfilaron a casa mediada la segunda parte.

 

El Ajax golpeó primero, convencido de su fortaleza y -sobre todo- de la debilidad de su rival. El esfuerzo del doble clásico pasó factura a los de Solari. Y eso que Varane estrelló el cuero en el larguero a los tres minutos. Cosas de este deporte, pero desde ese momento los holandeses se sacudieron la presión y comenzaron a jugar al fútbol haciendo gala de su escuela.

 

A los 7 minutos ya habían marcado el primero tras una pérdida de Reguilón en una jugada maradoniana de Tadic, y a los 20 ya tenían el billete en el bolsillo. Si el primero lo marcó Ziyech asistido por el serbio, el segundo lo consiguió Neres en otra buena asistencia del gran jugador de la noche. El Bernabéu se echaba las manos a la cabeza.

 

Los merengues intentaron respirar con la frescura de Vinicius, pero su lesión -sumada a la de Lucas- hicieron cambiar los planes a Solari, cuyas balas en la récamara se acabaron convirtiendo en la munición principal. El galés estuvo en su línea -plano y poco práctico-, mientras que el balear aportó algo más, pero siempre estando muy lejos de la versión que maravilló a Chamartín hace un par de veranos.

 

La única gran ocasión la firmó Bale con un disparo al palo, objeto de una acción egoísta del jugador de Cardiff, que tenía a dos compañeros esperando el pase. Ahí murió una primera mitad que terminó siendo la antesala de la defunción madridista -no sólo de la Champions- sino de una temporada que acabará sin títulos y con una imagen cuestionable.

 

EL AJAX MARCA EL TERCERO CON POLÉMICA.

 

El guion de la segunda mitad arrancó como era previsto. El Madrid se volcó sobre el área rival, con Benzema más participativo y un Modric inquieto, pero la película tuvo el mismo final, sobre todo cuando Tadic ingenió el tercero de la noche. Un golpeo brillante que besó la escuadra de la portería del fondo norte del Bernabéu.

 

La jugada comenzó con polémica después de que un jugador del Ajax impidiese que el balón saliese de banda. El VAR entró en acción, pero ni tan siquiera la tecnología -cuando parecía evidente- echó una mano al campeón. Se la echó, pero al cuello. Aquí murió la competición fetiche de los blancos. La incredulidad era máxima en la capital.

 

La escasa fiabilidad defensiva, sin Ramos sancionado y con un Carvajal totalmente sobrepasado, pudo dar al Ajax algún gol más en su cuenta. La humillación resultó tal que a los de Erik Ten Hag les bastó así. Ya habían conseguido la mejor victoria en Europa en la Castellana y un brillante pase a cuartos.

 

Asensio quiso levantar el ánimo, apelar a la épica con su zurdazo (1-3) a 20 minutos para el final, pero una falta de Schöne resultó un obús para Courtois solo dos minutos después. El partido estaba decidido. Nada ni nadie pudo cambiar el triste adiós de un Real Madrid que por primera vez -en casi una década- no estará entre los ocho mejores equipos de Europa.