El Real Valladolid ‘se apaga’ ante el Real Madrid

Joaquín intenta rematar ante la oposición de Nacho. A.MINGUEZA
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El Pucela falló un penalti en una primera parte en la que fue superior y a partir de ahí se vino abajo, mientras que el conjunto blanco expuso su gran pegada para terminar goleando (1-4).

REAL VALLADOLID: Masip; Antoñito, Joaquín, Calero, Nacho; Alcaraz, Anuar (Verde, min.63), Míchel; Keko (Cop, min.73), Sergi Guardiola y Óscar Plano (Ünal, min.86).

REAL MADRID: Courtois; Odriozola, Nacho, Varane (Vallejo, min.88), Reguilón (Marcelo, min.89); Casemiro, Kroos (Valverde, min.74), Modric; Ceballos, Benzema y Asensio.

GOLES: 1-0, minuto 29: Anuar; 1-1, minuto 34: Varane; 1-2, minuto 51: Benzema (p.); 1-3, minuto 59: Benzema; 1-4, minuto 85: Modric.

ÁRBITRO: Gil Manzano, asistido en las bandas por Nevado Rodríguez y Martínez Nicolás y en el VAR por Hernández Hernández. Mostró tarjeta amarilla al local Nacho, y a los visitantes Courtois, Odriozola, Marcelo y Reguilón. Expulsó por doble amonestación a Casemiro, del Real Madrid.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 27 de LaLiga Santander, disputado en Zorrilla ante 21.914 espectadores. El encuentro comenzó con unos minutos de retraso por un apagón en el estadio en una hora antes del inicio.

Mal pinta la cosa para el Real Valladolid, que no fue capaz de superar al peor Real Madrid de los últimos tiempos y que llegó a Zorrilla con muchas bajas. La previa fue el preludio lo que ocurrió después, con un apagón que el Pucela hizo suyo tras mostrar su mejor cara en el primer tiempo. Pero falló demasiado -hasta un penalti- y el conjunto blanco remontó hasta acabar goleando (1-4).

 

Sin miedo, y sabiendo la situación de su rival, el conjunto blanquivioleta salió a morder. Apretó al Real Madrid y comenzó a llegar con peligro, aprovechando los espacios visitantes en defensa. Le pilló a la contra en el inicio, en una carrera de Guardiola que no culminó bien, ya que el balón no llegó a un Anuar que esperaba ansioso en la frontal.

 

El Real Valladolid siguió y Guardiola, en otra internada por la banda izquierda, forzó un penalti tras ser arrollado por Odriozola. La maldición no paró en un partido tan importante y Alcaraz, que cogió la responsabilidad, envió la pelota por encima del larguero. No la sacó del estadio, pero casi.

 

Parecía que este domingo tampoco iba a ser el día de los blanquivioletas, que poco después vieron cómo el árbitro y el VAR les anularon dos goles; ambos a Guardiola y por fueras de juego que sí existieron. Keko estaba adelantado cuando recibió para asistir al delantero y este también se aprovechó de la situación en la jugada siguiente para cabecear a la red.

 

El Pucela tenía el partido donde quería y el Madrid tampoco mostró preocupación por lo que estaba sucediendo. Solo un disparo alto de Benzema inquietó a Masip. De hecho, la alegría al fin llegó a Zorrilla. Lo hizo a la tercera, cuando Keko puso un centro desde la derecha, Guardiola dejó el balón a Anuar y el ceutí remató al fondo de las mallas para celebrar un merecido 1-0.

 

En ese famoso ‘Somos Valladolid’, el Real Madrid marcó la primera clara que tuvo. Antoñito estuvo a punto de batir a Masip en un despeje tras remate de Benzema, pero la jugada terminó en córner. De ahí, tras un balón suelto que el Nacho visitante peleó con el portero local, la pelota le cayó mansa a Varane para hacer la igualada. Fragilidad defensiva y desacierto del meta; una mezcla letal para los de Sergio González.

 

El 1-1 hizo daño a los blanquivioletas, que cedieron terreno a su rival, aunque este tampoco apretó demasiado. Solo Casemiro, en un peligroso disparo lejano, obligó a Masip a intervenir para despejar a córner. La primera parte se acabó tras unos intensos 48 minutos en los que el Real Valladolid pudo conseguir mayor botín.

 

Los blanquivioletas debían realizar otra salida fuerte para asestar el golpe que dejara noqueado a su rival; y lo hicieron. Antoñito y Anuar dispusieron de dos claras ocasiones, pero ninguno de sus remates encontraron la portería de Courtois. Y ya se sabe que cuando uno perdona…

 

Óscar Plano llegó más tarde que el tren burra y se llevó por delante a Odriozola, en una jugada inexplicable del blanquivioleta. El árbitro no lo dudó y pitó penalti. Benzema no perdonó y el Real Madrid culminó la remontada cuando no estaba bien. Pero las noticias fueron todavía peores cuando el delantero francés anotó el 1-3 poco después tras un saque de esquina. Remató solo, al aprovecharse de una falta de Varane que esta vez ni el árbitro ni el VAR vieron.

 

A pesar de que quedaba media hora por delante, solo Guardiola rozó el gol en un balón que envió al palo. El Pucela se apagó como lo hizo su estadio y, aunque Casemiro fue expulsado por doble amarilla, no inquietó más a un rival que puso la puntilla en la recta final, con un gol de Modric, vigente Balón de Oro.

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