El turismo ornitológico atrae 35.000 visitantes a las Lagunas de Villafáfila

Aves en las lagunas de Villafáfila.

Las lagunas de Villafáfila han recibido más de 35.000 visitantes de 27 nacionalidades durante el año pasado a uno de los humedales más importantes de Europa.

Con motivo del Día Mundial de los Humedales, el próximo 2 de febrero, el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha visitado este miércoles la Reserva de las Lagunas de Villafáfila, en la provincia de Zamora, y la Casa del Parque ‘El Palomar’ desde donde ha podido observar la invernada y la gran concentración de aves acuáticas y migratorias en este humedal estepario.

 

Las Lagunas de Villafáfila, ubicadas al noreste de la provincia de Zamora, en plena Tierra de Campos, constituyen uno de los más importantes humedales españoles y, sin duda, el más significativo enclave para las aves acuáticas, esteparias y migratorias de Castilla y León. Este complejo lagunar, que está formado por tres lagunas principales – Salina Grande, Barillos y Salinas- y otra serie de pequeños humedales, está enclavado alrededor de la cuenca del río Salado.

 

Se trata de un espacio natural único y de extraordinario valor a nivel mundial. La situación geográfica en la que se encuentran las convierten en un punto medio estratégico de las rutas migratorias de cientos de especies avícolas que migran desde toda Europa hasta Doñana, Norte de África y las grandes zonas costeras de Mauritania, lo que provoca las grandes concentraciones de aves invernantes en estas fechas.

 

La especie principal que podemos encontrar en este humedal es el ánsar común, conocido en Zamora como ‘pata grande’, pudiéndose concentrar en esta época del año hasta 20.000 ejemplares, además de grullas, ánade real o azulón, pato cuchara, focha, garza real, etc., y junto a esta gran variedad de aves asociadas al agua convive además una comunidad de aves diferente, colonizadora de los grandes espacios abiertos y secos, la avutarda, Otis tarda, que mantiene aquí la mayor población del mundo. Todo ello hace de este humedal un lugar ideal para los amantes de la naturaleza por su valor ornitológico y paisajístico.

 

 

RECLAMO TURÍSTICO

 

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha dispuesto de una serie de equipamientos de uso público para compatibilizar el mantenimiento de estos valores únicos con el uso ordenado del espacio, como la Casa del Parque ‘El Palomar’, creada en 1995 para orientar a los visitantes sobre las características ecológicas de la reserva. La reserva también cuenta con tres observatorios en las localidades de Sariegos, Revellinos y Villarrín, desde donde se puede observar las aves sin interferencias para la fauna.

 

Las máximas concentraciones de avifauna se alcanzan entre noviembre y febrero y la mayor diversidad entre abril y junio. Los mejores momentos para la observación son el mediodía y el atardecer cuando las aves entran en las lagunas para sestear y dormir. Este centro, a lo largo de 2015, tuvo más de 35.000 visitantes de 27 nacionalidades diferentes, razón por la que se han creado últimamente 136 plazas hoteleras y siete restaurantes en la zona.