El Yacente no falta a su cita en una noche de lluvia y mucho público

La imagen ha vuelto a desfilar protegida por una urna y bajo la lluvia, pero cientos de personas esperaban su salida y miles, el canto del 'Miserere'.

La imagen de Jesús Yacente ha desfilado, por segundo año consecutivo, protegida por una urna en la medianoche del Jueves Santo de Zamora. La procesión de la Hermandad Penitencial de Jesús Yacente se ha visto afectada un año más por las inclemencias meteorológicas y ha tenido que proteger la talla. Pero además, ha tenido que acortar el recorrido ante las previsiones de lluvia, que según la Aemet caerá en Zamora hasta casi la salida de la congregación de Jesús Nazareno.

 

Sin embargo, y a pesar de la lluvia, el gran día de la Semana Santa de Zamora ha registrado una increíble respuesta de público. Tres cuartos de hora antes de la prevista para la salida de Jesús Yacente de la iglesia de Santa María La Nueva, sus puertas estaban abarrotadas de gente y de paraguas, más incluso que los días de buen clima. Y otro tanto ocurría con la plaza de Viriato, donde se agolpaban miles de personas a la espera del canto del 'Miserere', adelantado al adoptarse un recorrido más corto.

 

A la hora prevista, las once de la noche, la iglesia de Santa María la Nueva estaba lista para esta procesión. Luces de la calle apagadas y silencio, pero también paraguas una vez los asistentes comprobaron que la lluvia había llegado para quedarse. Los hermanos han iniciado su minuciosa preparación, en la que van ocupando sus lugares en la procesión.

 

Con toda su comitiva en la calle, a medianoche Jesús Yacente, talla del siglo XVII, ha aparecido cubierto por una urna de cristal que permitía admirar sus formas sin que se  la lluvia lo dañara. Suficiente para dar paso a una procesión en penumbra y silencio sólo roto por las campanillas del viático camino de la plaza de Viriato, por un recorrido corto. Allí esperaban miles de personas para el canto del 'Miserere'.