El Zamora CF juega este martes el partido de la supervivencia

La última asamblea del Zamora CF.

El club ha convocado a sus socios a una asamblea extraordinaria para explicar la delicada situación económica que atraviesa. La directiva se someterá a una cuestión de confianza mientras la plantilla del primer equipo espera noticias para aclarar su futuro.

El Zamora CF afronta este martes el que, probablemente, sea el trance más decisivo de la temporada, y no es un partido sobre el césped del Ruta de la Plata, sino una asamblea de socios que se antoja fundamental para conocer el futuro del club y sus opciones de supervivencia. Así se plantea la asamblea general extraordinaria de esta tarde (20.30, Colegio Universitario) que el club pretende que sea masiva y de la que tienen que salir hechos claros sobre la situación económica del club y su incidencia en el futuro de su primer equipo y del resto de categorías.

 

Como bien han comentado los jugadores de la primera plantilla, el club como institución tiene que jugar esta tarde un importante partido, el de la viabilidad económica. La directiva llega a la cita con negativos antecedentes ya que esta temporada los problemas se han presentado mucho antes de lo que es habitual. Por lo general, el Zamora llegaba siempre bien al último tercio de temporada y tenía problemas con las fichas de jugadores en las últimas jornadas o para finiquitar la temporada; otro asunto son las nóminas de los empleados, con las que ha habido dificultades de manera más reiterada.

 

Sin embargo, en los últimos años ya ha habido algunas denuncias, cosa que se evitó al final de la pasada campaña a pesar del descenso. Pero la realidad es que este año se han presentado antes que nunca. Hace unas semanas se supo que los jugadores del primer equipo solo habían cobrado una nómina, la de agosto, y que el club les debía septiembre y octubre a jugadores y cuerpo técnico; y que esto había llevado a la empresa que presta los servicios médicos a dejar de hacerlo y a que Balta haya perdido algunos colaboradores. Después se ha pagado una de ellas con algunos ingresos, a pesar de que se dijo que había que esperar a la subvención municipal que, a día de hoy, está pendiente. Se ha pagado una más, pero en breve habrá otra pendiente y el problema es que el club carece de ingresos.

 

Está claro que esta situación no se puede prolongar mucho tiempo. Los jugadores mantienen que ellos se van a seguir esforzando, igual que el cuerpo técnico, como uno de los clubes con plantilla más profesional de la Tercera, pero también son claros: la situación no puede prolongarse mucho más. Muchos jugadores tienen que pagar alojamiento o desplazamientos y, si no cobran sus fichas, tendrán dificultades para hacerlo.

 

 

SIN INGRESOS SUFICIENTES

 

La campaña de socios, con el descenso, no ha llegado a los niveles necesarios, como tampoco la captación de patrocinadores y empresas colaboradoras. Además, faltan las subvenciones que, con el descenso, se reducirán; y las instituciones ya han dicho que no pueden comprometerse a más. Así que el club no tiene ingresos ni caja y por eso ha tenido problemas ya con los pagos. Algo a lo que hay que añadir la situación del uso del Ruta de la Plata, del que se deben cantidades y el club dice no poder asumir el coste, por lo que ya planteó abandonarlo y jugar en otro lado.

 

La directiva tendrá que dar una descripción pormenorizada de la situación de las cuentas de la institución, y aclarar si los impagos van a persistir o si tienen alguna solución factible. La directiva mantiene que está haciendo todo lo posible, pero la estructura deportiva y del primer equipo no se puede ajustar más. El problema es la deuda histórica y el gasto que supone jugar en el Ruta de la Plata, difícilmente asumible en los últimos años con la falta de ingresos en Segunda B y más en Tercera.