Elegir entre arquitecto y óptico: la cara y la cruz de las titulaciones universitarias

Una carrera de prestigio como arquitectura ocupa los últimos lugares en empleabilidad por la crisis del ladrillo: todavía hace falta una nota mucho más alta que para carreras con mayor empleo como óptico.

En el informe publicado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades 'Inserción laboral de los titulados universitarios' llama la atención la posición de algunas carreras que, hasta hace no tanto, eran auténticas estrellas de la formación universitaria. En el ránking de las que aseguran un empleo, según el estudio, destacan las titulaciones de salud, empezando por Medicina, las ingenierías y las titulaciones de informática están a la cabeza a la hora de asegurar un empleo, mientras que las filologías están a la cola.

 

En el estudio llama la atención la posición de Arquitectura. Se trata de una de las carreras con más prestigio, pero la crisis del sector de la construcción se ha cebado con los titulados. Hace unos años los estudiantes que salían con el título de las facultades de arquitectos encontraban trabajo pronto, y bien remunerado. Un recién titulado con contrato laboral podía ganar unos 35.000 euros anuales, frente a los actuales 28.000 que ahora marca el convenio.

 

Sin embargo, la 'burbuja del ladrillo' se llevó por delante a este sector y muchos profesionales y recién titulados se tuvieron que marchar fuera. Ahora empiezan a regresar, pero las condiciones no son las que eran. En primer lugar, solo un 27% de los titulados encuentra trabajo estable el primer año después de titularse y solo el 43% lo ha logrado cuatro años después de salir de la facultad. Y luego están los sueldos. Un arquitecto contratado empieza cobrando unos 20.000 euros como base de cotización. Está lejos de los 45.000 euros que puede cobrar un técnico en radiolectrónica en Navales o los más de 30.000 que empieza cobrando un médico.

 

Por contra, hay carreras que destacan por su buen posicionamiento laboral. Son, principalmente, las de salud, pero no solo Medicina: también farmacia, enfermería u optometría. Si analizan las titulaciones cuyos titulardos alcanzan tasas de afiliación altas, por encima de la media, destaca, por ejemplo óptica y optometría, cuya tasa de afiliación es del 84% y sin embargo, su nota de corte media es un 5,29; administración y dirección de empresas (72,7% y 5,39), matemáticas (70,6% y 5,11) o química (67,2% y 5,28).

 

Así que un titulado optométrico, carrera sin una nota de corte exagerada, sabe que el 74% de los titulados encuentran trabajo el primer año y que a los cuatro años la tasa de inserción laboral llega al 84%. Su primer sueldo ronda los 21.000 euros, muy cerca de lo que cobra un arquitecto, que para acceder a una plaza necesitaba 7,25 puntos, dos puntos más que para ser óptico optométrico.

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