Encuentran el coche del doble atropello mortal en El Álamo oculto en el remolque de un camión

La zona donde se encontraban las dos mujeres

El coche es un BMW que se encontraba en una zona cercana al lugar del atropello y la enorme reyerta que se montó durante una pedida de mano. 

La Guardia Civil ha localizado el vehículo presuntamente implicado en el atropello mortal de la pareja hallada en una cuneta de la carretera M-404, en el municipio de El Álamo, tras una reyerta entre dos clanes de etnia gitana que tuvo lugar en una fiesta de pedida de mano.

 

Según han explicado fuentes del Instituto Urbano, el automóvil de la marca BMW estaba oculto en el interior de un remolque de camión en el kilómetro 15 de la misma carretera, a nueve kilómetros de distancia en la que se hallaron los cadáveres, que corresponden a un hombre de 28 años y una mujer de 27. Los investigadores creen que es el automóvil que arrolló a esta pareja tras la reyerta.

 

La Guardia Civil ya trabaja con pistas "sólidas" para esclarecer el doble crimen "bastante complejo" en la localidad de El Álamo.

 

La seguridad en la demarcación a la que corresponde el municipio de El Álamo se ha reforzado y casi "duplicado" para que los ciudadanos de esta localidad se sientan "seguros".

 

La multitudinaria pelea entre dos clanes se originó por una discusión sobre quién tocaba una canción en un órgano que habían traído al restaurante que acogía la fiesta de la pedida de mano. La brutal pelea se gestó sobre las 23.30 horas del domingo cuando uno de los asistentes al evento estaba tocando una canción en dicho órgano, cuando otro hombre de un clan distinto se acercó a él y comenzaron a discutir si era el tema interpretado era adecuado o no.

 

La discusión fue a más con diferentes recriminaciones cuando uno de ellos le golpeó, lo que generó una riña de empujones y puñetazos que se extendió a más miembros de los dos clanes, uno procedente de Navalcarnero y otro de Vallecas.

 

Entonces comenzó una pelea "brutal", según han relatado los testigos consultados, en la que se implicaron buena parte de los más de 50 asistentes a la fiesta de pedida de mano, con multitud de golpes, amenazas y objetos arrojados.

 

De hecho, uno de los testigos apreció cómo uno de los asistentes cogió su vehículo y llegó a golpear a tres personas, que fueron conducidos por sus propios familiares al Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles. "Fue una auténtica batalla campal", ha recalcado.

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