¿Es mala la fiebre?, ¿cómo tratarla?, ¿por qué sube por la noche? Dudas con respuesta sobre la temperatura

Termómetro

Sube la temperatura porque nuestras 'defensas' están luchando contra algo malo que nos ronda por dentro.

Bastante generalizada se encuentra la llamada 'fiebrefobia' entre los españoles. Son muchos los que a día de hoy siguen pensando que presentar fiebre es malo, cuando en realidad se trata de un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo. Así, su aparición es sinónimo de que nuestro cuerpo funciona bien. Sube la temperatura porque nuestras 'defensas' están luchando contra algo malo que nos ronda por dentro. Es cuestión de días o incluso unas horas el que pase.

 

De hecho, una 'queja' estandarizada entre muchos padres es que sus hijos pequeños con 39 de fiebre estaban tan contentos jugando; aunque hay que reconocer que la fiebre a veces nos deja sumamente tirados, y sin necesidad de alcanzar los 39 grados, con 37,8 incluso podemos encontrarnos como un trapo.

 

En concreto, se considera que la temperatura del cuerpo es normal hasta los 37ºC, si la medimos en la axila. "Pero no se trata de un valor fijo, sino que varia entre personas, y a lo largo del día", afirma la responsable de jóvenes médicos de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) Anna Fernández.

 

Por ejemplo, apunta que con el ejercicio, durante las comidas, o en situaciones de estrés la temperatura del cuerpo suele subir. Además, indica que ésta tiene un ritmo circadiano (relacionado con el ciclo diario luz-oscuridad), que puede hacerla variar en torno a 1ºC, llegando a su valor máximo entre las 18.00 y las 20.00 horas, y a su valor mínimo de madrugada (entre las 2.00 y las 4.00 horas).

 

¿QUÉ ES LA FIEBRE?   

 

La doctora Fernández precisa con ello que se considera fiebre aquella temperatura mayor o igual a 38ºC, si la medimos en la axila. Entre 37 y 37.9ºC concreta que se habla de 'febrícula'. "La fiebre también sigue un ritmo circadiano, por lo que aumenta al anochecer. No es peligrosa por sí misma, así que sólo hay que dar medicación si hay afectación del estado general (si se tolera mal). Por el contrario, no hace falta que tratemos la febrícula", indica la especialista en medicina familiar. 

 

Sobre el mecanismo de la fiebre, la experta de semFYC sostiene que ésta aparece cuando determinados agentes externos (como las bacterias) estimulan nuestro sistema inmunitario, es decir, nuestras defensas. "Éstas producirán determinadas moléculas que harán que el hipotálamo (nuestro termostato) trabaje para subir nuestra temperatura corporal, lo que hará que sudemos menos, tengamos escalofríos, nuestros músculos trabajen más, nos abriguemos, busquemos un lugar cálido, y así aparezca  la fiebre", concreta.

 

Para controlar la fiebre ve útil bañarse en agua tibia, mojar la frente con un paño húmedo, descansar, hidratarse de manera adecuada, y evitar abrigarse en exceso, pese a esa sensación de frío.

 

Si la fiebre es mayor de 38ºC y se asocia a malestar, pero no hay signos de gravedad (como bajada de la tensión arterial, falta de aire, confusión, manchas en la piel, por ejemplo), se puede iniciar un tratamiento antipirético en casa, con paracetamol o bien con ibuprofeno.

 

"Es importante consultar con tu médico si la fiebre aparece después de un viaje a un país tropical, si te han operado recientemente, o si aparecen otros síntomas. Normalmente, la fiebre está causada por una infección vírica, que se resolverá en menos de una semana por sí misma. Tampoco hay que tomar antibióticos sin la prescripción de un médico", concluye la experta.