¿Es viable instalar dispensadores de gel hidroalcohólico en la capital?

Gel hidroalcohólico. (Foto: Europa Press).

Se trata de una propuesta del Grupo Municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Ávila.

El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Ávila ha registrado una nueva medida para hacer frente a la crisis sanitaria provocada por la COVID-19. En esta ocasión, los populares solicitan al Equipo de Gobierno que instale dispensadores de gel hidroalcohólico en diferentes puntos de la ciudad para cubrir una parte de las necesidades higiénicas de los abulenses, una vez que los ciudadanos pueden salir a la calle, respetando los horarios marcados para cada franja de edad.

 

Según comenta Miguel Encinar, portavoz popular en la Comisión de Urbanismo, “hoy por hoy, la limpieza de manos es la medida más efectiva para hacer frente al coronavirus, por eso proponemos que estos geles sean colocados en las zonas de mayor concurrencia de la ciudad, y con la debida señalización, para que todos los abulenses puedan hacer uso de ellos y garantizar, por parte del Ayuntamiento y dentro de sus posibilidades, esta medida higiénica cuando se está disfrutando del aire libre”

 

Esta propuesta se suma a las más de 50 medidas que el Grupo Municipal Popular ha venido presentando desde el pasado 18 de marzo para hacer frente a la crisis económica y social surgida a raíz de la pandemia del coronavirus.

 

Ayudas leche de cabra

 

Por otro lado, el Grupo Parlamentario Popular en la Cámara Alta ha registrado una moción a propuesta del senador abulense, Juan Pablo Martín, que insta al Gobierno a establecer medidas de apoyo a los productores de leche de cabra para evitar la saturación del sector.

 

Martín señala que estos productores han sido “olvidados por el Real Decreto de ayudas urgentes, puesto que la norma se ha centrado en los productores de carne de ovino y caprino, abandonando a su suerte a miles de productores lecheros que viven con sus familias en entornos rurales de toda España”.

 

La moción de los populares recoge tres medidas concretas, como son las ayudas a la reducción de capacidad, mediante desvieje de explotaciones; las ayudas al almacenamiento privado y las primas a los productores para hacer sostenibles sus explotaciones vinculadas a la reducción de producción.

 

El senador abulense incide en que “el Gobierno debe tener en cuenta esta realidad de nuestro medio rural, con la que el PP está plenamente comprometido. En el Partido Popular de Ávila estamos comprometidos cn el medio rural y sabemos que el futuro de nuestros pueblos pasa, también, por un sector primario fuerte, que genere oportunidades de futuro para familias, jóvenes y mujeres, y por ello trabajamos”.

 

La pandemia de la COVID-19, subraya, “ha cortado las expectativas de estabilidad y crecimiento futuro y generador de empleo de este sector, en una época del año -los meses de marzo, abril y mayo- en los que la productividad de la cabaña ganadera es máxima en cuanto a cantidad de leche”.

 

Para describir la situación que atraviesa el sector de la leche de cabra en nuestro país, Juan Pablo Martín pone como ejemplo el Valle del Tiétar, “principal zona productora de leche de cabra de Castilla y León y que concentra algunas de las queserías y quesos de cabra más conocidos y laureados a nivel nacional e internacional”. Y es que, continúa el senador, “el sector de la producción de leche de cabra ha venido representando en muchos entornos rurales una alternativa para el asentamiento de población y para la incorporación de jóvenes a la actividad agraria”.

 

Finalmente, el parlamentario abulense desgrana las dificultades para el sector, puesto que “la industria artesanal no tiene capacidad para absorber la situación y sus canales de venta están cerrados; parte de la industria mayorista, con capacidad de deshidratación, congelado de cuajada de leche y almacenamiento de leche en polvo está ofreciendo precios a los ganaderos claramente por debajo de los costes de producción; y el sector exterior tampoco es una alternativa, dado que la   exportación también tiene dificultades ante las restricciones a la movilidad y el cierre de mercados tradicionalmente consumidores como Europa del Este, Francia o China.