España, el último emperador del baloncesto Mundial

La selección española de baloncesto es campeona del Mundo. España venció en la gran final de la cita mundialista de China a Argentina (75-95) con un partido soberbio que dominó de forma imperial de principio a fin. 

Trece años después del Mundial ganado en Japón, España conquista su segundo entorchado, esta vez en China después de imponerse a Argentina en una final soberbia por parte del combinado de Sergio Scariolo que desarboló en ataque a su rival pero, sobre todo, le cortocircuito con su defensa. Lo hizo de principio a fin, con ventaja superior a veinte puntos durante buena parte del duelo, sin dar vida al equipo americano que vio como sus estrellas Campazzo y Scola apenas podían mostrar su mejor versión. Sin duda no hay mejor lugar que China para decir que el último emperador del baloncesto Mundial es España.

 

 

El partido ya parecía más que encauzado al descanso al que se llegó mandando por 31-43 con un trabajo en defensa y un rebote ofensivo impecables y mejoró todo tras la reanudación para entrar en el último acto ganando por 19 puntos, 49-66. 

 

 

Era previsible el intento de arreón de Argentina en ese momento en el que a unos les atenazan los nervios por verse campeón y al otro ya no le importa jugar a la desesperada. Tensión total que España supo manejar a la perfección para hacerse con el oro.

 

AGUANTAR, CONTROLAR Y CELEBRAR

 

Igual que ocurrió en la final de Saitama 2006, en aquella ocasión contra Grecia (70-47), España se exhibió en la batalla final por el oro con una actuación fantástica liderada por Ricky Rubio (20 puntos), flamante MVP del Mundial, y Marc Gasol (14, 7 rebotes y 7 asistencias), incluidos ambos en el quinteto ideal del torneo.

 

Fue el cierre soñado a un camino que se inició hace casi dos años, con el estreno de las inciertas 'ventanas' FIBA. Doce jugadores abrazan la gloria en China, pero muchos más tiraron de la selección cuando más oscuro pintaba el futuro. Sergio Scariolo lo reconoció sacando a pista en los últimos minutos a Quino Colom, Javi Beirán y Xavi Rabaseda, los únicos que han vivido todo este largo proceso con final feliz.

 

Si el seleccionador pudo permitirse ese homenaje fue porque sus pupilos completaron un partido espectacular para tumbar a un bravo rival que nunca se rindió, pero que tuvo que acabar admitiendo su inferioridad. 13 años después de aquella recordad semifinal en Japón, con el triple fallado por Andrés Nocioni, España volvía a cerrar el sendero de la gloria a la selección sudamericana.

 

De aquel día repiten el capitán Rudy Fernández y Marc Gasol, supervivientes de la mejor generación en la historia del baloncesto español. En el caso del pívot, completa un año inolvidable en el que también ganó el anillo de la NBA con los Raptors. Tan solo Lamar Odom había sido capaz de hacerlo en toda la historia del baloncesto.

 

Tras batir a Túnez, Irán, Puerto Rico, Italia, Serbia, Polonia y Australia en este Mundial, la albiceleste también se sumó a la lista de víctimas. Se estrelló una y otra vez contra la defensa española, siempre comandada por Rudy y Víctor Claver, y quien más lo sufrió fue Luis Scola, su mejor hombre en el torneo. Argentina ya perdía por 21 puntos en el tercer cuarto cuando el pívot estrenó su anotación.

 

 

España cerró los aros, destrozó a su rival en la batalla por el rebote (47-27) y dominó todo el encuentro desde un arranque fulgurante (2-14). En ataque todo fluía y hasta seis jugadores de la campeona alcanzar dobles dígitos de anotación. Argentina amagó una reacción (13-14), pero ya no nunca estuvo tan cerca en el marcador y en el ecuador del segundo cuarto ya rumiaba la derrota tras encajar un parcial de 1-17 (14-31).

 

Poco importó que Ricky cometiera su tercera falta antes del descanso porque Sergio Llull (15) volvió a dar relevos de calidad y entre todos sabían cómo frenar al desesperado Facundo Campazzo, un 'diablo' incontrolabe para Francia en semifinales. Después del descanso, España apretó aún más el acelerador y empezó a rozar el oro tras un '2+1' de Ricky (33-55, min.25)

 

Pero el carácter argentino no entiende de claudicaciones y los jugadores del 'Oveja' Santos tiraron de orgullo para soñar con una remontada casi imposible. Lideraron el asalto los madridistas Gabriel Deck (24) y Nico Laprovittola (17), mordiendo en defensa a todo el campo, soltando manos y furia en cada encontronazo.

 

 

Pero lo más cerca que estuvo Argentina fue el 56-68 (min.33). Scariolo paró el partido, pidió templanza a sus jugadores y estoy respondieron con sabiduría, moviendo la pelota con acierto, repartiéndose la anotación y las jugadas de méritos, cero egoísmos, un equipo con mayúsculas que ha asombrado a todo el planeta cuando hace dos semanas no contaba en las quinielas de casi nadie.

 

Una penetración de Llull supo a descabello a falta de dos minutos (70-90). Por fin bajaron los brazos los argentinos y pudo saborear España su éxito sin angustias, quién sabe si hubieran aguantado los corazones después de dos prórrogas ante Australia en semifinales. Se abrazaron los jugadores, por fin sonrió el hierático Scariolo, que también ha firmado el doblete con el anillo NBA.

 

 

FICHA TÉCNICA.
ARGENTINA: Campazzo (11), Brussino (8), Garino (-), Scola (8) y Delía (2) --quinteto inicial--; Deck (24), Laprovittola (17), Vildoza (2), Fjellerlup (-), Redivo (3), Gallizzi (-) y Caffaro (-).
ESPAÑA: Ricky Rubio (20), Rudy Fernández (11), J.Hernangómez (11), Oriola (6) y Gasol (14) --quinteto inicial--; Llull (15), W.Hernangómez (11), Claver (2), Ribas (5), Colom (-), Rabaseda (-) y Beirán (-).
PARCIALES: 14-13, 17-20, 16-23 y 28-29.
ÁRBITROS: Maranho (BRA), Rosso (FRA) y Anderson (USA). Eliminados Juancho Hernangómez, Ribas y Brussino por faltas personales.
PABELLÓN: Wukesong Sport Arena de Pekín.