España y Portugal no aclaran sus planes sobre el gasoducto de interconexión por Zamora

Hollande, Rajoy y Passos Coelho, en su reunión de este miércoles. Foto: Moncloa

La cumbre de las interconexiones energéticas especifica retomar el gasoducto por Cataluña hacia Francia, pero Rajoy y Passos no dicen nada de la tercera conexión Portugal-España por la provincia, pendiente desde 2009.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el presidente de la República francesa, François Hollande, el primer ministro de la República portuguesa, Pedro Passos Coelho, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, han plasmado este miércoles el "firme compromiso" con las interconexiones energéticas, que deben ser de "crucial importancia" en el objetivo de lograr un mercado interior de la energía en Europa. Un compromiso en el que nada se ha especificado sobre el gasoducto España-Portugal que debe discurrir por Zamora, pendiente desde 2009, prioritario para recibir financiación y que está entre los proyectos energéticos señalados por la Comisón Europea, pero que no termina de arrancar.

 

Con la firma de una declaración común para impulsar las interconexionesenergéticas, Rajoy destacó que en esta reunión de Madrid se ha pasado "de las declaraciones a los hechos, de las musas al teatro", dando un paso importante "en el fin de la Unión Europea, que es unir". Así, con esta cumbre, España, Francia, Portugal y las instituciones de la UE avanzan en su compromiso con las interconexiones energéticas y la financiación de estas a través de fondos europeos, especialmente el Plan Juncker de inversiones. 

 

El presidente francés, François Hollande, avanzó que el proyecto supone la reanudación del proyecto 'Midcat', un gasoducto que unirá Cataluña con el sur de Francia y el inicio de los "estudios necesarios" para pasar a una segunda fase de esta obra. Para el primer ministro luso, Pedro Passos Coelho, la firma de la declaración de Madrid demuestra "el compromiso de los tres países y de las instituciones europeas de alcanzar el objetivo del 10% de interconexiones en 2020".

 

 

Sin embargo, nada se dijo del otro gasoducto incluído por la UE entre sus planes prioritarios, el que conecta Portugal y España por la provincia zamorana, un proyecto aprobado por primera vez en una cumbre hispano-lusa celebrada precisamente en Zamora en 2009. Se trata del gasoducto que uniría Zamora con Bragança y que permitiría unir el sistema luso, con punto de entrada en sus puertos, con el nudo gasista que actualmente hay en Zamora. El proyecto contempla un total de 310 kilómetros y capacidad prevista de 142 GWh/d (gigavatios hora diarios). Esta infraestructura está entre las que esperaba su momento desde que el pasado verano Rajoy y Passos Coelho firmaran un pacto por el mercado gasista ibérico y apostaran por las interconexiones.

 

Entre las medidas de la declaración conjunta firmada en Madrid, destaca laadopción de  una estrategia común de los operadores de sistemas de transmisión de España, Portugal y Francia; o la creación de un nuevo Grupo regional de alto nivel para Europa sudoccidental que, con la participación de la Comisión Europea, supervisaría el progreso de los correspondientes proyectos y prestaría funciones de asesoramiento técnico. Además, se ha establecido que tendrán prioridad para la financiación con el plan Juncker y se espera contar también con la ayuda del BEI.

 

Asimismo, los firmantes se congratulan de la reciente inauguración de la nueva línea de interconexión eléctrica entre España y Francia el pasado 20 de febrero, que duplica la capacidad de interconexión entre ambos países. Para garantizar el aprovechamiento completo de ella, se construirá un transformador desfasador, previsto para 2017, en Arkale (España).

 

 

OTROS PROYECTOS

 

Aún así, los tres países y la Comisión Europea consideran que debe acometerse "un esfuerzo complementario" para superar el actual nivel de interconexión y recalcan la importancia de llevar a cabo la interconexión eléctrica de Portugal y España, entre Vila Fria-Vila do Conde-Recarei (Portugal) y Beariz-Fontefría (España), que una vez concluida, permitirá al país luso alcanzar un nivel de interconexión del 10%.

 

Además, se trabajará en los proyectos de la Bahía de Vizcaya, ya incluido en la lista de proyectos de interés común y con un coste estimado de 1.900 millones de euros, así como de dos nuevos que cruzan los Pirineos para llegar al nivel de interconexión entre Francia y España a alrededor de 8.000 megavatios (MW). En concreto, de estos dos últimos proyectos, uno de ellos se desarrollaría por Cantegrit y Navarra o el País Vasco, y el otro, por Marsillon y Aragón, con costes estimados actualmente para cada uno de ellos de 900 y 1.200 millones de euros.

 

Las interconexiones constituyen una pieza clave de la Unión Energética, que busca el establecimiento efectivo, en el seno de la Unión Europea, de un mercado energético interior y de una política común de energía, ambos sectores muy importantes para las empresas, el medio ambiente, "pero sobre todo para los ciudadanos, ya que la energía podrá llegar a sus hogares a mejor precio, incrementando su bienestar", añadió Rajoy.

 

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, aseguró que si el Viejo Continente no consigue "que pueda fluir libremente la energía se habrá fracasado", por lo que pidió que todos los países de la Unión Europea se unan a este planteamiento. De esta manera, Juncker puntualizó que la unión energética constituye "una de las grandes prioridades de la Comisión Europea" y que acontecimientos como la cumbre de Madrid sirven "para plasmar a través de hechos las ideas a este respecto que siempre habíamos intercambiado".